En cinco minutos: macro política china para profesionales de la inversión.


La política macro de China es uno de esos cuatro o cinco temas que cualquier gestor o inversor debería incluir en su proceso de gestión. El impacto que la política China tiene en el mercado financiero, económico y empresarial es más que evidente: Google, cyberwar, riesgo político con Estados Unidos, Corea del Norte, cambio climático, presión salarial, PetroChina, China Investment Corporation, yen, Volvo, Brasil, materias primas, etc.

Además, por capitalización de mercado, cuenta con tres de los cuatro bancos más grandes, las dos mayores compañías de seguros, el segundo mayor mercado de valores y una larga lista de fondos de inversión. Sin embargo, pocos inversores conocen quién y cómo se toman las decisiones en dicho país, en el que gobierno y Partido Comunista están íntimamente entrelazados con los directores de las instituciones financieras, económicas y empresariales.

Cualquier intento de análisis o previsión de tendencia en la actuación del gobierno chino, incluyendo la política monetaria, comercial, industrial, medioambiental, energética e inversión extranjera, debería tener en cuenta la transición de liderazgo que tendrá lugar en otoño de 2012 y primavera de 2013 (18º Congreso del Partido Comunista); especialmente por lo que va a afectar al órgano vital que cualquier gestor debe conocer, el Comité Permanente del Politburó: formado por 7 ó 9 miembros, es el órgano que tomas las decisiones en todos aquellos temas considerados “vitales”. Destacan el Presidente Hu Jintao, Wen Jiabao o Xi Jinping. Sus vetos y decisiones finales son ejecutadas y llevadas a la práctica por el Consejo de Estado (35 miembros), que suele ser la “cara” de China en el exterior.

La citada transición no significa que vaya a haber un vacío de poder en el país. Sin embargo, los futuros líderes chinos—recogidos en la conocida como “quinta generación”-serán extremadamente cautos en los dos próximos años; lo que permitirá al primer ministro Wen Jiabao cerrar su gestión sin “sobresaltos”, dejando para los próximos líderes los enormes retos a los que China debe hacer frente. La débil revisión del yuan hace unas semanas, la tibia aproximación en la crisis europea o la calculada gestión con respecto a Corea del Norte son ejemplos de esta actuación. ¿Burbuja inmobiliaria, inestabilidad social o un crecimiento económico por debajo del 8%? Los cambios importantes en la política económica interna o el cambio en la política exterior se producirán tras el 18º Congreso del Partido, no antes. Está por ver cómo se sigue manteniendo el equilibrio entre las dos facciones políticas chinas: populistas (tuanpai) o elitistas (princeling).

¿Cómo será China a medio plazo? Un análisis de perfil de la “quinta generación de líderes” sirve para intuir la futura actuación y respuesta de la clase política a la infinidad de retos en el camino. Nombres como los de Xi Jinping, Wang Qishan o Li Keqiang deberían empezar a sonarles.

No se equivoquen. El poder en la República Popular de China (RPC) reside en última instancia en el Comité Permanente del Politburó, no en el gobierno ni en sus ministros. Por ello, la próxima vez que les llegue un análisis económico, unas declaraciones o un estudio cuantitativo de algún organismo oficial sobre China, asegúrese de realizar un contraste con lo que dice y no dice el Comité Permanente. Obtendrá una mayor fiabilidad en su ecuación de inversión.

Agradezco el trabajo de investigación realizado por Cheng Li, Director del Comité Nacional de Relaciones Estados Unidos-China, Brookings Institution, Washington DC.

 

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