"En cinco años, los fondos de gestión pasiva podrían convertirse en la estrategia dominante en las carteras"


Tim Strauts, Senior Markets Research Analyst en Morningstar Estados Unidos, indica que mientras hace veinte años, las estrategias de gestión pasiva representaban el 6% del mercado estadounidense, actualmente la cifra alcanza el 36%. Incluso apunta que podrían superar a sus homólogos de gestión activa, representando más del 50% del mercado. 

"En los últimos veinte años, hemos visto un importante cambio de dirección hacia la inversión en índices. En 1994, más del 94% de [los recursos en] fondos mutuos y ETF de renta variable en Estados Unidos, estaban invertidos en estrategias de gestión activa, y sólo el 6% eran planteamientos pasivos". Sin embargo, y aunque entre 1990 y principios del 2000 las estrategias activas captaron más activos, la tendencia cambió en el 2006. Entonces, la gestión pasiva continuó registrando entradas de capital mientras que sus contrarios sólo obtenían un importante volumen de reembolsos. "Un claro ejemplo de que el inversionista medio no sentía que los resultados de las estrategias activas justificaran las comisiones", explica Strauts.

"Actualmente, la composición del mercado es un 64% estrategias activas y un 36% pasivas, un importante incremento frente al 6% de hace 20 años. En los próximos cinco años, las estrategias de inversión pasivas podrían superar a sus contrarios, incluso sobrepasar el 50%. Lo que este cambio significará para el mercado es incierto, pero es algo que los inversionistas deberían tener en consideración".