¿En busca de ideas para 2017? El inmobiliario cotizado europeo con altos dividendos puede ser la solución


TRIBUNA de  Olivier Hertoghe y Damien Marichal, gestores del DPAM Invest B Real Estate Europe Dividend, de Degroof Petercam AM. Comentario patrocinado por Degroof Petercam AM.

El final de 2016 se acerca y una de las grandes preguntas que se plantean los inversores en estas fechas es dónde podemos encontrar valor de cara a configurar nuestras carteras para el próximo año. Para aquellos que quieran asegurar una fuente de ingresos, la respuesta puede estar en los dividendos.

En esta línea, Degroof Petercam AM cuenta con el fondo DPAM Invest B Real Estate Europe Dividend, que desde el 1 de diciembre vuelve a admitir nuevas suscripciones. Desde el comienzo del año hasta mediados de diciembre, el fondo acumula una rentabilidad del 3% pero lo más destacado de DPAM Invest B Real Estate Europe Dividend es su dividendo, que se sitúa en el 4,86%, una cifra que supera al rendimiento de otras propuestas como la deuda corporativa con grado de inversión.

A través de una gestión activa de la cartera, este fondo ofrece una exposición a los mejores REIT europeos con inferior sensibilidad al mercado, a través de una cartera diversificada tanto por países, capitalizaciones y subsectores (logística en Holanda, centros comerciales en París, oficinas en Madrid). Su objetivo principal es proporcionar al inversor una ‘renta’ con menor volatilidad con respecto al resto de la bolsa, procedente de los alquileres y revalorización de los inmuebles. Además el fondo también puede invertir en renta fija y convertibles de REIT.

En lo que respecta al sector inmobiliario europeo, consideramos que la mayoría de países y compañías se encuentran en general en buena forma. Los alquileres y valores se reducirán en Reino Unido como consecuencia del Brexit, pero creemos que todavía es pronto para hacer previsiones sobre cuál será el alcance de la caída.

Los bonos europeos cayeron en noviembre a la vez que las probabilidades de una subida de tipos en Estados Unidos se elevaban al 100%, un movimiento que golpeó con fuerza a las acciones europeas inmobiliarias. No obstante, Las cifras y las transacciones en este sector demuestran que la inversión directa está en una situación mejor de lo que sugiere la bolsa, ya que se ha resentido menos del impacto del incremento del rendimiento de la deuda. Además, las compañías inmobiliarias cotizadas continúan refinanciándose en condiciones muy ventajosas algo que repercutirá positivamente en la cuenta final de resultados.

De esta manera, todavía vemos margen para el crecimiento por encima de la media tanto en el flujo de caja como en el NAV de las compañías inmobiliarias europeas y seguimos buscando proposiciones con un buen perfil de riesgo retorno. En un entorno con tipos de interés cambiantes, seguimos convencidos de nuestro criterio principal de buscar compañías que generen un crecimiento saludable en flujo de caja por acción. Este criterio debería dar como resultado un retorno total atractivo para el inversor. También buscamos bonos adicionales de compañías inmobiliarias. Cuando compramos, somos disciplinados en el nivel de entrada para mantener un rendimiento por dividendo relativamente alto en el fondo.

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