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Pactos, coaliciones y ¿nuevas elecciones?: las gestoras internacionales hacen sus cábalas para España


Hace horas que las urnas de una de las elecciones generales más tensas en España de los últimos años han cerrado y aún quedan muchas incógnitas por despejar. Pese a que España es uno de los países que antes ofrece las cifras definitivas del recuento electoral, aún harán falta semanas para conocer quién será finalmente el nuevo primer ministro. ¿Qué implicaciones ven las firmas internacionales?

"Aunque gran parte de la atención de estos comicios se ha centrado en Vox, estas elecciones son mucho más una historia que tiene que ver con la evolución de los partidos tradicionales, el PSOE y el PP. El PSOE se definió con éxito como un partido de centro izquierda razonable, a pesar de haber visto la caída de su gobierno hace unos meses. El PP ha obtenido su peor resultado en la historia después de años en un entorno marcado por los desafíos de la corrupción y tras haber sido superado por los partidos en sus dos flancos. Por un lado, Vox a la derecha y por Ciudadanos, que ha ocupado más espacio en el centro derecha. Por eso Vox es sólo una parte de la historia de estas elecciones. Aunque es un partido populista en muchos aspectos, difiere del Frente Nacional en Francia y de la Liga en Italia porque no alberga fuertes impulsos euroescépticos”, resume Stephanie Kelly, economista política de Aberdeen Standard Investments.

Para gestoras como ASI estas elecciones suponen un episodio más de la fragmentación del sistema político español que ha estado presente desde la crisis financiera en el país. Es la tónica general entre las extranjeras. “Tras las terceras elecciones en cuatro años, el panorama político español ha pasado de ser un Estado bipartidista tradicional, a un sistema más fragmentado y polarizado”, sentencia Alvise Lennkh, analista de Scope Ratings.

Posibles pactos

Dicho lo cual, las gestoras internacionales sí han hecho sus cábalas. Lennkh ve muy claro que sólo Pedro Sánchez, el líder del Partido Socialista (PSOE), puede formar el próximo gobierno de España dada la derrota histórica del conservador Partido Popular (PP) (bajando a 66 desde 137 escaños). Pero hará falta pactar para lograr la mayoría necesaria y expertos como Kelly tienen claro que se prolongarán en el tiempo incluso para una coalición informal.

Como recuerda el experto de Scope Ratings, incluso aunque la izquierda sumase los escaños de los partidos más pequeños que no buscan la independencia regional, el total es de 175 escaños, es decir, 1 menos que la mayoría absoluta. “La necesidad de llegar a acuerdos, incluso con partidos separatistas como el ERC (15 escaños), que en Cataluña obtuvo el mayor número de escaños, puede dar lugar a un gobierno central débil cuya capacidad para aplicar reformas que aborden las vulnerabilidades económicas subyacentes del país -una deuda pública elevada, retos en el mercado laboral y baja productividad- es limitada”, argumenta Lennkh.

Además, aunque en principio descartado por los líderes de ambos partidos, técnicamente también se podría formar un gobierno entre Ciudadanos y el PSOE (180 escaños en total).  “Una coalición con Ciudadanos es una opción”, coincide Kelly, “pero Pedro Sánchez se ha opuesto fervientemente”. Steven Trypsteen, economista de ING, también coincide en que los números dan, pero es un escenario improbable: “Albert Rivera ya lo descartó antes del elecciones. Cree que Sánchez fue demasiado benevolente con los catalanes cuando fue primer ministro.  Y parece poco probable que Sánchez quisiera gobernar con Rivera”. Los más optimistas con esta opción son los analistas del banco JP Morgan: “No debemos interpretar una falta de diálogo entre PSOE y Cs en las próximas semanas como una indicación de que la opción centrista es inviable”. Esperan presión por parte del establishment doméstico para que ambos unan fuerzas aunque son conscientes de que cualquier diálogo no será en público ya que Cs competirá con el PP para liderar la derecha.

Como lo resumen desde JP Morgan, todas las puertas están abiertas y a la vez no se pueden descartar aún nuevas elecciones debido a la complejidad de las relaciones. “Habrá que vigilar la postura de ERC ya que si insisten en líneas rojas radicales, como un referéndum de autodeterminación, será más difícil negociar la opción de una coalición de izquierdas”, comenta la entidad. Tendrán que pasar meses, además de valorar el resultado de las elecciones regionales del 26 de mayo, convocadas con las europeas, hasta que se forme gobierno vaticinan Lennkh y los analistas de JP Morgan.

Aunque el resultado de estas elecciones probablemente obligará a formar un gobierno de coalición inusual, de nuevo con los independentistas, es improbable que se produzcan cambios acusados en el rumbo del país y las perspectivas económicas ven las gestoras. 

Para Kelly esto significa que podríamos ver más inmovilismo político en España. “La buena noticia es que la economía española ha resistido bien incluso en este período de crecimiento más débil y las reformas estructurales que se pusieron en marcha después de la crisis deberían apoyar este crecimiento".

Impacto en el mercado

Pero pese a no tener tan claro quién gobernará finalmente España, las firmas internacionales no temen su impacto en los mercados. Tal y como recordábamos hace unos días en Funds People, los inversores no suelen recibir bien los resultados electorales independientemente de cuales sean éstos, ya que en la mayoría de ocasiones la reacción del Ibex-35 en la primera sesión postelectoral ha sido bajista. Y así se ha cumplido ya que la bolsa española se ha movido a lo largo de la mañana con caídas cercanas al 1%.

“Las repercusiones no van a ser tan importantes como cuando las elecciones italianas dieron lugar a una coalición entre el Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte, y dado que analizamos empresas atendiendo a sus fundamentales, pocos de los integrantes del índice europeo se verán afectados sustancialmente”, afirma Matt Siddle, gestor de renta variable europea de Fidelity.

El foco a tener en cuenta de verdad es el mercado de renta fija y este refleja calma tras los comicios. El bono español permaneció este lunes estable sobre los 101 puntos básicos. Como recuerda Andrea Iannelli, director de inversiones del área de renta fija de Fidelity, los bonos españoles se han comportado extremadamente bien durante los últimos seis meses, tanto en términos absolutos como relativos frente a los BTP italianos. “El trasfondo político no es directamente comparable y no esperamos que este resultado de las elecciones generales españolas se conviertan en una gran fuente de volatilidad, pese a la más que probable alianza de la izquierda con los independentistas”, analiza. Ellos recogieron beneficios en deuda pública española tras el buen arranque de año y aprovecharían cualquier retroceso como una oportunidad para volver a comprar.

Es cierto que un impasse político demasiado largo puede afectar negativamente la economía si compañías y consumidores posponen sus decisiones de inversión. “Pero aunque la incertidumbre política en España ha sido alta en los últimos años la economía lo ha hecho bien”, recuerda Trypsteen. Aunque reconoce que las vigas que han sostenido al crecimiento –las reformas estructurales y una fortaleza global- ya no son tan fuertes, la firma no ha modificado sus perspectivas para el país. “La ralentización se explica más bien por un contexto externo más débil y una vuelta a ritmos de crecimiento más normales”, afirma.

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