“El viejo modelo de gestión ha muerto”


Las principales entidades españolas coinciden en que la crisis financiera ha supuesto una catarsis para el sector de los fondos y que la industria de la inversión colectiva tendrá que reinventarse para reconquistar la confianza del inversor. “El viejo modelo de gestión de fondos ha muerto”, resumía Javier Bollaín, director general de Gesbankinter, en el marco del Encuentro de la Inversión Colectiva organizado por Deloitte y la APD.



Una de las claves que determinarán el nuevo paradigma de negocio será la liquidez de los productos. “Tanto el distribuidor como el regulador exigen ahora una mayor liquidez, por lo que una de las tendencias a la hora de diseñar nuevos productos será buscar subyacentes más líquidos”, explica Dolores Ybarra, consejera delegada de Santander AM. Para esta experta, los fondos de la nueva era serán no sólo más líquidos, sino también más transparentes, con un mayor grado de regulación y más sencillos. “Es importante que el cliente entienda lo que compra y que el producto esté construido de forma transparente, sin zonas grises y con nombres claros. Hasta ahora, los folletos permitían al fondo hacer lo que quisiera, y eso al cliente le asusta”, comenta.



Otra de las prioridades del sector en España será el asesoramiento al cliente, que vendrá de la mano de un mayor contacto con la red. “Hasta ahora, la industria de los fondos estaba focalizada en la venta de producto. Pero ahora la propuesta de valor debemos enfocarla al cliente final y al distribuidor, recuperando la confianza de ambos con más transparencia y canales permanentes de formación y de comunicación”, explica Paloma Piqueras, consejera delegada de BBVA AM.



Simplificación y control del riesgo

Sebastián Redondo, director de inversiones de Gesmadrid, apunta la importancia de clarificar la gama: “No es necesario ofrecer tantos productos para implementar estrategias y estilos de inversión distintos. No hay que complicarle la vida tanto al cliente”. En este sentido, Redondo apuesta por separar la gestión pasiva de la gestión activa y apostar por productos con un riesgo controlado o predefinido, como es el caso de los garantizados y los fondos mixtos.

Y es que el control del riesgo será otro de los elementos fundamentales de la gestión española tras la crisis financiera. “En el pasado hemos despachado productos, pero el particular no tenía la sensación de que se gestionase el riesgo de su cartera de forma global. Pero esto ahora ha cambiado”, explica Bollaín. Según el responsable de Gesbankinter, la prioridad ya no es batir a la competencia. Ahora lo importante es preservar el capital del cliente. “Dejémonos de rankings”, bromea.

Por otro lado, el control del riesgo es fundamental para evitar el riesgo reputacional, algo que los distribuidores quieren evitar a toda costa. “Esto requiere de economías de escala para poder desarrollar los niveles adecuados de control interno. El tamaño importa”, opina Ybarra.

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