El triple efecto de la recuperación de la eurozona: sobre parqués, beneficios y valoraciones


Puede que la recuperación de la eurozona vaya por un camino largo y tortuoso, pero los expertos no dudan de que es una realidad que alimentará las alzas en los parqués europeos. Los últimos en pronunciarse sobre la salida del Viejo Continente de la recesión han sido los expertos de Amundi en su informe Cross Asset Strategy correspondiente al mes de octubre. Delphine Georges, Eric Mijot e Ibra Wane, estrategas de la gestora, observan una serie de signos que les hace pensar que las economías del euro tienen un amplio margen de recuperación. El primero viene de la mano de la rotación de activos, desde la renta fija hacia la bolsa. Consideran que este trasvase de dinero va a tener efectos sobre tres ámbitos: flujos de capital, beneficios y valoraciones. Vayamos por partes. 

Según los tres expertos, en el periodo comprendido entre 2007 y 2012 se retiró 2,5 veces más dinero de la renta variable europea que de la estadounidense. Para ellos, “el comienzo de la recuperación es parte de una tendencia más larga de interés renovado en acciones, sin igualar desde 2004 y hasta recientemente con beneficios casi exclusivos para los valores estadounidenses y japoneses”.

En este contexto, los estrategas consideran que “el potencial para ponerse al día de los flujos que entren en acciones europeas parece que sólo haya despegado”. ¿Qué significa esta afirmación? Para Amundi, que pese a que el crecimiento “siga siendo modesto, aguantará mucha de la aceleración marcada”. Las cifras que manejan son de un 1,3% en 2014 para la eurozona (del que un 0,9% viene del crecimiento del PIB) en comparación con la aceleración del 0,5% prevista para Japón y la del 0,7% que podría registrar Estados Unidos el año que viene. 

En lo referente a la parte de beneficios, la expectativa que manejan desde Amundi es de que las ventas de las cotizadas del EuroStoxx 50 se dupliquen, alcanzando el 5,9% frente al 2,8% de este año, gracias a la combinación del impacto del crecimiento, la neutralización del impacto divisa –desde la gestora creen que el euro está “un poco sobrevalorado”- y la relajación de la presión sobre los precios. La mejora de los beneficios tendría un impacto directo sobre los márgenes, que para los autores del informe deberían volver a niveles de 2011. Adicionalmente, Georges, Mijot y Wane calculan que los beneficios por acción (BPA) de las cotizadas del EuroStoxx 50 crecerán un 12% en 2014 frente a la caída del 1% estimada para 2013. Sería la primera vez que crece el BPA de las empresas europeas desde 2006. 

Teniendo en cuenta estas estadísticas, los estrategas cierran el capítulo referente a los beneficios con la estimación de que, con esta mejora de las ganancias, el retorno de las empresas europeas estaría a un 82% de los niveles de 2007 (un 68% si se limita a la eurozona), frente al 138% de Estados Unidos y el 130% de los países emergentes. 

Finalmente, la parte de las valoraciones también revela potencial para estos analistas. Por ejemplo, cifran el PER de la bolsa germana en 14,7 veces frente a las 21,2 veces del mercado estadounidense aunque ambos presenten medias históricas muy similares, entre las 18 y las 19 veces para ambos casos. Asimismo, consideran que la valoración agregada de los países periféricos es 2,5 veces inferior a la de Estados Unidos, cuyos ingresos normativos cifran en 8,5 veces. 

Desde Amundi aportan un cuarto vector del crecimiento: las fusiones y adquisiciones. “El M&A, desterrado desde el comienzo de la crisis, podría dar más munición para esta recuperación”

Obstáculos en el camino

Pero no todo son buenas noticias. La recuperación, aunque en marcha, sigue teniendo condicionantes y no todos son de índole económica, ya que siguen causando preocupación los gobiernos de coalición de Grecia, Italia y Portugal.

Desde Amundi estiman que “la mejora en el sur de Europa depende explícitamente de las tendencias en exportaciones”. Por tanto, concluyen que “la sostenibilidad de la deuda seguirá siendo un problema en el futuro próximo”. En este escenario, el BCE volverá a tener un papel fundamental, al haberse incrementado las expectativas de que en 2014 vuelva a inyectar liquidez al sistema a través de un tercer LTRO. 

“Creemos que el potencial endurecimiento de los diferenciales de la deuda soberana serán limitados, pero el carry es particularmente atractivo bajo la luz de la continuidad del QE y el LTRO”, señalan al respecto, puntualizando que esta afirmación “es válida para muchos países periféricos”. 

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