El Tesoro logra captar 2.500 millones, pero se encarece mucho el interés


La solvencia del Estado español empieza a ponerse en duda y, por ello, hoy era fundamental que el Tesoro consiguiera demanda suficiente para su subasta de bonos a tres y cuatro años. El objetivo se ha logrado, ya que las peticiones han triplicado a la oferta, pero el precio pagado para hacer la colocación ha sido muy elevado. En total, se han adjudicado 2.500 millones de euros, el máximo que se pretendía, a un precio de entre el 5,13% de los bonos a cuatro años y el 4,421% de los títulos a tres años con vencimiento en enero de 2015, en ambos casos un 50% inferior a la subasta anterior. Además, los bonos a tres años con vida hasta julio de 2015 se han adjudicado al 4,917%, un 21% más caros.

José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citigroup en España, asegura que "lo importante es que ha habido mucha demanda y eso es lo importante porque muestra un sesgo positivo clarísimo". Pero admite que "el mercado está como está" y por ello la rentabilidad pagada es más elevada.

Guillermo Monroy, director de Trading de Banco Sabadell, coincide en que ha sido "relativamente buena" por haberse cubierto los vencimientos y porque confirma que el Tesoro tiene capacidad para hacer frente a sus obligaciones. Pero destaca que no se puede olvidar que existe una "extrema debilidad" que se hace patente con el desligamiento que todos los países están teniendo con Alemania, no sólo España sino también Italia o Francia.

Los resultados de la subasta no han servido, por eso, para moderar la evolución de la prima de riesgo con Alemania. Al cierre de la sesión se situó en 491 puntos, todavía por debajo de la cota de los 500 puntos que superó el dia anterior. Y eso como consecuencia de que las obligaciones españolas a diez años se negociaban en el mercado secundario al 6,32%, mientras que las alemanas se situaban en el 1,41%.

En las bolsas, la mañana empezó tranquila e incluso en algunos momentos el Ibex 35 se situó al alza, pero el mal comportamiento de los bancos ha acabado por situarle en terreno claramente negativo. Ha cerrado con una caída del 1,11%, con Bankia de nuevo como farolillo con fuerte caída del 14,08%, aunque mucho más suave que el casi 30% que rozó en algunos momentos. Popular también llevó un castigo importante, con una caída del 4,61%, seguido de Bankinter (-4,43%), BBVA (-2,79%), Sabadell (-2,58%) y Santander (-1,66%).

Monroy explica que el detonante de estas caídas, que no han sido ni mucho menos exclusivas de la banca española, fue un informe de Fitch publicado por Financial Times que asegura que las entidades europeas necesitarán elevar su capital en 566.000 millones de dólares (unos 450.000 millones de euros) para hacer frente al cumplimiento de Basilea III. De hecho, algunos de los bancos que forman parte del Eurostoxx han sufrido caídas superiores a las de los grandes grupos españoles. ING ha perdido el 5,17%; Unicredit, el 4,65%; BNP, el 3,96%, y SG, el 3,64%.

Empresas

Noticias relacionadas

Lo más leído