El Tesoro coloca más de 3.000 millones con una fuerte demanda pero un alto interés


Las tensiones en el mercado de renta fija se han moderado a lo largo de la última semana ante la confianza de que el BCE, que se reúne hoy, apoyará a España e Italia con la compra de bonos públicos, si bien el Bundesbank rebajó ayer las expectativas ante la cita. Pero esa relativa calma no ha impedido que el Gobierno español haya tenido que pagar altos intereses en la subasta de deuda que ha tenido lugar esta mañana.

Así, el Tesoro ha colocado 3.130 millones en bonos y obligaciones, por encima del máximo previsto (hasta 3.000 millones) pero con intereses superiores a los de la anterior emisión, situando los tipos a niveles de 1996 y muy cerca de los máximos alcanzados en noviembre, cuando el Tesoro pagó un 7%.

De las obligaciones con vencimiento en 2014 ha colocado 1.062 millones, con un interés del 4,848% y una demanda tres veces superior a la oferta. En el caso de los bonos que vencen en 2016 (a 4 años), la rentabilidad ha sido del 6,059%. El Tesoro ha colocado 1.024 millones de euros en estos títulos, con una ratio de cobertura de 2,7 veces. En las obligaciones con vencimiento en 2022 (a 10 años) ha colocado 1.045 millones, con una demanda de 2,4 veces -inferior a la de anteriores ocasiones- y una rentabilidad, del 6,706%, frente al 6,505% pagado hace un mes.

A pesar de las altas rentabilidades, el resultado se ha recibido de forma positiva y la prima de riesgo ha caído hasta los 530 puntos tras la subasta y a la espera del anuncio de Mario Draghi. Los expertos consideran que los tipos bajarán en función de las decisiones que se tomen en Europa y en España, aunque ven preocupante el incremento en los tipos de la deuda a dos años, sintomático de un mayor percepción de riesgo, y la inminencia de un posible rescate, que las EAFI creen probable. Y también consideran clave los tipos de la financiación a 10 años.

Para los gestores de Franklin Templeton, "España e Italia serán capaces de soportar el maltrato del mercado hasta que se perfilen los detalles de los acuerdos alcanzados en la última cumbre de la UE” y confía en que el BCE estará a la altura. Sin embargo, para Dieter Hein, responsable del departamento de Renta Fija de BLI-Banque de Luxembourg Investments, una intervención por parte de la autoridad monetaria europea sería “una mala noticia” para los tenedores de bonos del Tesoro, ya que la entidad que dirige Mario Draghi sería vista como un acreedor prioritario.

España debe afrontar vencimientos en lo que queda de año por más de 80.000 millones, la mayor parte en octubre. El Tesoro ya ha cubierto el 68,6% de las emisiones de deuda a medio y largo plazo para el ejercicio, con lo que sigue realizando subastas modestas ante los elevados tipos de interés que se le exigen, asegurando también el éxito en la demanda.

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