El sistema holístico y el futuro del euro


¿Salvará al euro el descomunal paquete de la Comisión Europea y las acciones del BCE?, ¿existirá alguna nueva disfunción macroeconómica no contemplada a la fecha?. Pocos opinan ante el futuro. La Comisión Europea, de momento, sobrepasada, calla.

El Plan enunciado y aprobado por la Comisión Europea puede tener una lectura pragmática interesante. Con independencia de ser un “Plan B” para Portugal y España, el Plan parece dirigirse a cerrar toda puerta a través de la cual pueda fluir la ansiedad e incertidumbre de los mercados monetarios (riesgo). ¿Es esto posible?. El sistema financiero puede metafóricamente entenderse como un espacio al que fluyen, convergen y se relacionan cuatro importantes macro-magnitudes: inflación, tipos de interés (corto y largo plazo), tipos de cambio y riesgo. Entre ellas, existe una intensa y racional interrelación a nivel mundial. El Plan anunciado, dejando a un lado el tipo de cambio, parece estar dirigido a blindar la puerta de los tipos de interés (diferenciales) de la deuda soberana a largo plazo con lo que se intentaría eliminar el verdadero riesgo implícito percibido por los mercados internacionales sobre las economías PIIGS. ¿Es posible cerrar la cuarta puerta, la puerta del riesgo?. Si fuera posible, todo ira sobre ruedas. Pero ¿y si no fuera posible?.

En principio, la probabilidad de que el Euro sobreviva es, al menos, dudosa. Personalidades de la economía mundial ya empiezan a cuestionarlo. En el corazón de todo ello: asimetrías políticas crecientes en la UE; el desencanto social europeo ante el incierto futuro; el desajuste macroeconómico de los PIIGS; la alta tensión del sistema monetario europeo (no siendo rara una recaída en la confianza intra-bancaria y potencialmente del crédito); y, finalmente, la falta de unidad que transpira de la UE.

Si no fuera posible blindar la puerta de los tipos de interés a largo plazo el paquete de la Comisión Europea, sería un respiro temporal a la unión monetaria. Así, se asistiría a una progresiva devaluación del euro que el BCE, tal vez, y al final, no podrá frenar. El tiempo en ocasiones corre en contra del más débil. La historia de la economía es una gran fuente de sabiduría. La crisis de México (1994-Efecto Tequila), Thailandia (1997), Rusia (1998), Argentina (2001), Islandia (2008), sugieren que algo fallo o falto. Algo no se tuvo en consideración en su debido momento.

Tal vez, la situación de la UE-Euro, no es asunto solo europeo. Tal vez es un problema que trasciende a la propia UE. Tal vez las desestabilizaciones financieras y monetarias requieren siempre de un esfuerzo colectivo y coordinado. Tal vez, y a la vista de quien es el Euro en el contexto mundial, sería deseable estabilizar, temporalmente, la totalidad del sistema monetario mundial. ¿Por qué? Porque si se hunde la UE-Euro, la economía mundial peligrará. La economía mundial es una sola, redonda e interrelacionada. Un hipotético hundimiento y desmantelación del Euro generaría tal tsunami que situaría la recuperación en curso de la economía mundial ante una nueva recesión de calado sin precedentes, ya que esta hipotética nueva recesión vendría acompañada con el potencial estallido de otros focos activos inquietantes (UK, USA, China, Japón). Aunque en economía el equilibrio de Nash es falaz, en esta ocasión todo el mundo perdería, todos en equilibrio pero perdiendo. En economía, como en casi todo, es mejor preveer que lamentar.

Se podría estabilizar, temporalmente, la totalidad del sistema monetario mundial?. Tal vez si.

1.- Sistema transitorio de “paridades fijas” a nivel mundial. Desde un punto de vista de riesgo y funcional, la variable más relevante es el tipo de cambio. A través de esta variable las economías se ajustan en términos de precios relativos y asimismo se trasmite y concreta el riesgo relativo. El stress del sistema financiero viaja, por lo general, a través del sistema cambiario libre. Sistema cambiario (libre), que siendo el más óptimo de los posibles, hoy por hoy tan solo puede introducir más inestabilidad a los mercados y entre los distintos sistemas productivos. Por ello, tal vez seria deseable el establecimiento temporal de un sistema de paridades fijas a nivel mundial (OCDE), (con estrechas bandas o no es indiferente), por periodo suficiente para que la calma haya vuelto y la economía mundial empiece un nuevo ciclo de crecimiento. El BCE, en esta situación se beneficiaria de luchar tan solo en dos frentes. El primero la lucha para estabilizar el riesgo percibido y concretado en los diferenciales de tipos de interés a largo plazo de la deuda soberana. En esta área tal vez no sea deseable la política de compras de bonos. Es necesario que el mercado fije el nivel de riesgo intrínseco a cada mercado de renta fija. La solución tal vez no está en intentar diluir y distorsionar el riesgo existente, es imposible y la inversión huirá, sino en financiar a largo plazo la diferencia entre el coste de mercado de la deuda soberana y el coste asumible por cada economía en apuros, apoyando lógicamente los vencimientos más inminentes. El segundo frente probable, es el de la liquidez intra-bancaria, área en donde el BCE cuenta con saber y capacidad inmensa.

El riesgo macroeconómico cuando existe, se trasmite, refleja y convierte en riesgo monetario, concretándose en los tipos de cambio y los tipos de interés a largo plazo (bond yields). El riesgo macroeconómico está directamente relacionado, (por lo general), con los desajustes de gasto público (déficits excesivos), y endeudamiento público (deuda pública / PIB). La política de la “tijera”, bien conocida, es indispensable a pesar del coste social. En la medida que se vuelva a la estabilidad presupuestaria (sin déficits excesivos) el riesgo desaparecerá con rapidez.

2.- Masa Monetaria mundial. Compromiso de no aumento de la masa monetaria mundial (OCDE) durante dicho periodo. Evidentemente, y, en ningún, caso disminución de esta (como bien escribieron Friedman-Schwartz). El no aumento de la masa monetaria sería un mal necesario para que el sistema de paridades fijas sea justo y creíble económicamente hablando. En un sistema global de paridades fijas, todo aumento de la masa monetaria de un país, aumenta el poder de compra de este sobre los demás.

3.- Tipos de interés . Los tipos de interés en los países desarrollados deberían ser nominalmente cero, y negativos en términos reales. Los tipos de interés en las economías emergentes y en desarrollo deberían ser nominalmente positivos, y en términos reales cero, evitándose, en lo posible, las fugas masivas de capital.

4.- Productividad versus salarios nominales Las causas de generación de la inflación son diversas como en su día sugirió Samuelson. La inflación es un fenómeno que nace del sistema monetario y, asimismo, del sistema productivo y, asimismo, de algo más, aunque lejano a este artículo. En el entorno actual de tipos de interés negativos y bajo crecimiento (deflación) el denominado “quantitative easing”, desoyendo a Friedman, no es relevante en términos de inflación (ejemplo: USA 2009 y 2010, y tantos otros). Así, la inflación, estabilizado el sistema, solo tendrá un pequeño “respiradero” por donde aflorar, la inflación que nace del desajuste entre la subida de los salarios por encima de la cantidad producida (productividad). (inflación de costes –Keynes). Así, sería adecuado que la variación de los salarios nominales en todas las economías más desarrolladas se mantenga cercanas a cero. En los emergentes, sería asimismo deseable a pesar de que exista una cierta pérdida de poder adquisitivo (se pierde a nivel domestico, se gana en el exterior). En este escenario hipotético de estabilidad cambiaria, la competitividad de una nación y la productividad relativa, aún siendo términos y efectos económicos distintos, tenderán a converger. La mayor productividad relativa, relanzará las economías de unos países más rápidamente que otras. Pero el éxito de unos beneficiara al conjunto. Todo deterioro en la productividad relativa de una nación, le restará potencial de crecimiento económico. El problema, no es reactivar el consumo, como sugieren multitud de economistas, sino más bien el potenciar el ahorro y la inversión, como parece recientemente mencionaba Kydland o bien, el modelo de crecimiento de Solow. Esta es la clave del crecimiento. Para recoger, primero sembrar.

Pero ¿y si no se toman las medidas adecuadas?, ¿tendrá consecuencias una continuada devaluación del euro?. Algunos economistas apuntan a la situación como bondadosa, por aquello, de que la depreciación del euro hará más competitiva la economía europea a nivel internacional. Siendo cierto, no obstante, esta verdad es parcial y miope. Basta preguntar a los argentinos. Este tipo de disfunciones monetarias siempre lleva implícita su propia “penitencia”. Precio social, económico y político por lo general muy costoso. Si no se tomarán las medidas adecuadas, y el proceso se deteriora en exceso, asistiremos a elevados niveles de inflación en la UE, que finamente e inevitablemente forzarán a la subida de los tipos de interés. La inflación será de “importación”, no de fabricación propia. La estanflación esta asegurada, así tendremos “lo peor de ambos mundos”, tal y como en 1965 decía el Ministro de Finanzas británico, Ian McLeod (“we now have the worst of both worlds”). Es sano y necesario reflexionar sobre Argentina y su magnifica y sostenida competitividad exterior tras la devaluación.

Pero y volviendo al inicio ¿ cuál es el origen de todo este descomunal problema?. El problema es sencillo, el problema se llama “riesgo”. Riesgo macroeconómico excesivo. Riesgo sobre la credibilidad fiscal, riesgo ante el desorbitado endeudamiento público y su desmesurada tasa de crecimiento, riesgo sobre la credibilidad de los líderes europeos y de sus equipos. Lamentablemente, la cuarta puerta, la puerta del riesgo, no se puede cerrar. El riesgo y su función económica, no es un lobo desesperado y hambriento, sino la sabia y prudente evaluación de la realidad que de cada situación hacen millones de personas, o bien, el mercado.

¿Por qué no se pudierón frenar las crisis de México (1994-Efecto Tequila), Thailandia (1997), Rusia (1998), Argentina (2001), o Islandia (2008)?.

Strauss-Kahn (IMF), el 20 Septiembre 2009 mencionaba la necesidad de aplicar un enfoque holístico para restablecer la salud del sistema financiero (no textual). ¿Será también necesario este enfoque para restablecer la estabilidad cambiaria mundial?.

La economía mundial, la economía nacional, la economía sectorial, los precios, el precio, son partes de un mismo y único sistema, un sistema holístico, la economía es un sistema holístico. O se conocen sus reglas, o la historia esta llamada a repetirse. El tiempo dirá.

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