El renovado apetito bursátil de los gestores se dirige ahora a los emergentes


Los inversores han retomado su apetito por el riesgo a pesar de las crecientes preocupaciones sobre la economía mundial y los beneficios corporativos, reduciendo sus posiciones en liquidez e incrementando las de renta variable sobre todo en países emergentes, según la encuesta de abril de BofA Merrill Lynch en la que han participado 199 gestores con activos de 566.000 millones de dólares.

Con el convencimiento de que los tipos seguirán bajos, los balances de liquidez medios han caído en abril hasta el 3,7% desde el 4,1% de marzo, mientras el 11% de los encuestados sobrepondera el cash desde el 18% de hace un mes. Además, el 50% de los asignadores de activos sobreponderan renta variable, cinco puntos más que en la encuesta anterior. En este contexto, el apetito por los valores emergentes ha vuelto, con el 22% de sobreponderación desde un 0% neto en marzo, superando los temores sobre China –el 25% espera un debilitamiento frente al 15% de marzo-. Así, el 22% dice que los emergentes son la región que más sobreponderan de cara al futuro, la mayor lectura del mes: tras el optimismo está la creencia en sus buenos beneficios, pues el 28% cree que las empresas afrontan el más atractivo panorama de beneficios. Entre los inversores globales, Asia es el mercado preferido por el 58%, y Latinoamérica, el que menos gusta.

También ha mejorado el sentimiento hacia la renta variable estadounidense, con el 30% del panel sobreponderándola, desde el 23% de marzo. Además, el 48% cree que los beneficios corporativos son allí los más fuertes. Apaerte de renta variable, los asignadores han incrementado su exposición a materias primas, con un 24% de sobreponderación.

Los inversores han renovado su apuesta por el riesgo a pesar de las preocupaciones macroeconómicas. Así, la proporción del panel que cree que la economía global se fortalecerá en los próximos 12 meses ha caído del 58% al 27% y sólo el 10% cree que los beneficios empresariales mejorarán el próximo año, desde el 32% que lo creía en marzo. Y es que el 42% cree que la economía mundial afronta un crecimiento por debajo de la media y una inflación superior, mientras el 29% cree en un crecimiento por encima de la tendencia y también una mayor inflación. Por eso, la energía, un sector que los inversores utilizan normalmente para cubrirse contra la subida de precios, ha sido el mejor sector en renta variable en el mes. También han tenido éxito otras apuestas más defensivas como las farmacéuticas. Con respecto a la estrategia empresarial, los expertos esperan ver los gastos de capital en sus máximos de 5 años y el 49% prioriza esas políticas a alternativas como el pago de la deuda o el reparto de dividendos, y sólo el 12% prioriza la cautela en los balances.

“Los bancos centrales han tenido éxito a la hora de insuflar inflación a las economías pero los inversores están divididos sobre si han estimulado el crecimiento económico”, afirma Gary Baker, responsable de estrategia de renta variable europea de BofA Merrill Lynch Global Research. “La combinación de tipos casi de cero y una inflación creciente hace temer la exposición a bonos y liquidez”, añadió Michael Hartnett, responsable de estrategia de renta variable global de BofA Merrill Lynch Global Research.

Sobre Europa, sólo el 8% cree que la economía de la región se fortalecerá el próximo año, desde el 32% un mes antes. Sin embargo, las posiciones de cash cayeron a una media del 3,3% de las carteras, desde el 3,7% de marzo. Con respecto a Japón, un mes después del terremoto y el tsunami, los inversores tienen visiones muy negativas sobre el país, y creen que la economía va a paralizarse, razón por la que han reducido su exposición a renta variable del país. Así, el 18% infrapondera el activo, frente al 8% de sobreponderación en marzo. Uno de cada seis está además “agresivamente infraponderado” en Japón si bien un tercio es neutral.

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