“El primer semestre ha sido bueno tanto para las gestoras nacionales como para las internacionales”


El primer semestre del año ha sido muy intenso tanto en lo político como en lo económico. Centrándose en este último ámbito, Sebastián Velasco, director general de Fidelity Worldwide Investment para España y Portugal, afirma que los seis primeros meses de 2013 han sido positivos tanto para las gestoras nacionales como para las internacionales. “Se ha producido un aumento de los activos bajo gestión que ha venido dado no tanto por el efecto mercado sino por las entradas netas”, asegura. A esta favorable tendencia habría contribuido –según Velasco- tanto la decisión del Banco de España de limitar la rentabilidad de los depósitos como el hecho de que la banca haya fijado objetivos de distribución de fondos en sus redes.

En el tradicional almuerzo veraniego para prensa celebrado por la entidad, el máximo responsable de la gestora para Iberia reconoce que la primera mitad del año ha tenido dos partes claramente diferenciadas. La primera etapa corresponde a un periodo de subida de los mercados financieros, tanto de renta variable como de renta fija, que habría encontrado su punto de inflexión el 22 de mayo, momento en el que se inicia una fase de mayor volatilidad e incertidumbre en el que se han producido caídas de los precios de los activos. Esto ha sido especialmente significativo en el caso del mercado de bonos.

“La debilidad de la economía asiática y, sobre todo, la intención del presidente de la Reserva Federal de ir drenando paulatinamente su programa de flexibilización cuantitativa son la razones que han motivado el mal comportamiento de los bonos”, asegura. En su opinión, esta retirada de los estímulos dependerá de la evolución de los principales indicadores, sobre todo de la evolución de los datos de empleo en Estados Unidos. Este negativo desempeño estaría obligando a los inversores a replantearse la estrategia a seguir en el actual entorno. “La posición de Fidelity es clara: sobreponderar renta variable”, afirma.

Esto lo hacen por dos motivos. “En primer lugar, porque a pesar de la volatilidad vivida en las últimas semanas, la volatilidad ha permanecido bastante controlada, alcanzando picos máximos del 20%. Cabe recordar que en 2008 asistimos a volatilidades del mercado del orden del 40%. En segundo término, porque la situación de la economía americana es más favorable. En Estados Unidos se ha producido una mejora en los datos de déficit comercial, así como en las cifras de déficit público”, indica. La fortaleza mostrada por el dólar también sería otro factor importante que, según Velasco, conviene tener en cuenta.

Para Velasco, “la otra cara de la moneda es Europa, donde los periféricos continúan mostrando cierta debilidad y donde el BCE se sigue debatiendo entre qué camino seguir cuando algunas economías crecen y otras no”. Sin embargo, en este entorno de mercado se pueden encontrar interesantes oportunidades de inversión. “Una de ellas la hallamos en los activos ligados a la inflación, que cotizan a precios particularmente atractivos en este momento”. Tal y como explican desde la entidad, los bonos indexados a la inflación ofrecen una de las mejores formas de protegerse frente a la misma, ya que pueden brindar una cobertura precisa frente a los índices de precios al consumo. (Algunas propuestas de Fidelity para protegerse frente a la inflación).

En Fidelity consideran que el momento parece bueno para esta clase de activo, ya que los mercados están pendientes de los bajos niveles actuales de inflación, lo que significa que las valoraciones están baratas desde una perspectiva a medio plazo. En este sentido, según la gestora, los inversores deben tener en cuenta el riesgo que la inflación futura supone para las rentabilidades de sus carteras, aunque la actual sea leve. Actualmente, los niveles de equilibrio de inflación parecen bastante bajos, especialmente si se tiene en cuenta los riesgos inflacionistas a medio plazo: los bancos centrales siguen inyectando grandes cantidades en el sistema financiero mundial, mientras que las crisis de oferta –como el encarecimiento de los alimentos- plantean otros riesgos, explican.

En cuanto a la renta variable, la gran apuesta de la gestora se centra en estrategias de rentas. Según la gestora, la inversión en fondos con generación de rentas periódicas supone una estrategia a sopesar a la hora de planificar el futuro, sobre todo teniendo en cuenta que vivimos en un mundo de bajos rendimientos en el que los inversores, incluidos aquellos con grandes patrimonios, buscan flujos de renta estables. “No es una moda; es un cambio estructural que viene para quedarse al ser productos que complementan los ingresos personales, estabilizan las carteras mediante flujos constantes de liquidez y ofrecen flujos programados que se pueden canalizar hacia fondos de renta variable a través de un proveedor de servicios gestionados” (lea el artículo completo).

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