El potencial del oro y de las empresas auríferas


Mientras el papel dinero se basa sólo en la confianza en los políticos y los bancos centrales, el oro no deriva su valor de terceros. El oro, sobre todo, es y siempre ha sido dinero, pero dinero real, con una escasez real que nadie en este mundo puede crear de la nada pulsando el botón de una impresora. La masa monetaria del papel moneda crece entre el 10% y el 12% al año mientras la cantidad de oro aumenta sólo 1,5% (producción total de todas la minas auríferas). Me parece muy obvio que en el futuro se tiene que poner más papel dinero encima de la mesa para poder comprar una moneda verdadera.

Estamos tan sólo empezando a ver cómo la gente empieza a perder confianza en el papel moneda, mientras todos los demás argumentos a favor del oro siguen estando intactos. Todos los hechos lo muestran: los intereses reales mínimos o incluso negativos, el peligro de inflación alta, la dilución del papel moneda en curso, las tensiones geopolíticas e incertidumbre sobre la economía y el sistema financiero, la gran demanda de China, India o los países árabes, la oferta limitada que ya ha superado su máximo en 2001, el nuevo rol de los bancos centrales (en conjunto compran más que venden, lo que nunca ha ocurrido en los últimos 20 años), y la creciente fuga hacia valores reales.

El oro ya es una buena inversión pero las empresas de este sector lo son aún más. En general, las valoraciones de estas acciones permanecen todavía detrás del alto precio del metal, como se puede ver por ejemplo en el ratio “oro/XAU” (el precio de oro dividido por el índice de empresas auríferas XAU, ver gráfico). En la actualidad, se sitúa en 6,65, mientras que el promedio de los últimos 25 años ha sido de 4,3, lo que refleja una increíble infravaloración (aproximadamente del 55%) de las empresas en cuanto al precio de oro.

En el XAU se representa únicamente a los grandes productores. Por la aversión al riesgo, las pequeñas y medianas empresas han quedado relegadas tras las grandes, aunque debido a la recuperación del apetito por el riesgo, éstas presentan un potencial al alza aún más explosivo. Deberían revalorizarse entre 50 y 200% sólo para reflejar una situación normalizada, sin más apreciación en el precio del oro.

 

Fuente: Bloomberg

La línea negra es el ratio “oro / XAU”, la línea roja es el índice XAU

En conclusión, las perspectivas para el oro siguen siendo muy positivas y se mantiene la tendencia al alza. Los inversores están sobre-invertidos en renta fija y muy poco en el metal amarillo. Las empresas auríferas presentan aún más potencial. Están muy infravaloradas respecto al precio del oro. Como las acciones tienen una volatilidad más elevada, es recomendable diversificar la cartera entre el oro físico por un lado, y las acciones o fondos / Sicav´s que inviertan en este sector, por otro. Pero en todo caso, pienso que cada inversor debería invertir una parte de su patrimonio o cartera en el sector del oro.

 

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