El peso de los países emergentes en las energías del futuro: el caso de Kazajistán


“La energía del futuro” es el lema de la Expo Astana 2017, que el próximo 10 de septiembre cerrará su puertas con los deberes hechos: “ser durante tres meses un centro  de reflexión que aglutine  las ideas de los países y las organizaciones participantes sobre las energías alternativas, para reducir el nivel de CO2, la dependencia del petróleo y aumente la autonomía energética”, declaró el presidente kazajo, Nursultan Nazarbáyev, el día de la inauguración el pasado 9 de junio.

¿Por qué Kazajistán, uno de los países más ricos del planeta en petróleo, gas y uranio, es tan proclive a las energías limpias? Quizás la respuesta habría que buscarla en medio de la estepa kazaja, concretamente en Semipalatinsk, donde la ex Unión Soviética llevó a cabo  urante 42 años los experimentos nucleares.

Las secuelas de estas pruebas podrían estar presentes en la decisión tomada por las autoridades kazajas encaminada a que en 2050  la mitad de la energía que consuma el país sea  limpia. Ciento quince países y 22 organizaciones internacionales han concurrido a la cita de este país de Asia Central, el primero de la ex Unión Soviética en albergar un evento de estas características.

Veinticinco hectáreas, en forma circular, componen el recinto de la Exposición. El pabellón del país anfitrión está en el centro. Se trata de una esfera de 80  metros de diámetro, la más grande del mundo, obra de los arquitectos estadounidenses Adam Smith y Gordon Gill. El resto de  los pabellones se levantan alrededor de la esfera de Smith y Gordon. Mención especial merecen dos pabellones temáticos dedicados al mundo de la energía: energía para la vida, energía para todos y el futuro de la energía.

El visitante se siente atraído por la conversión de la energía cinética, de las pisadas, en electricidad. La transformación  se realiza a través de un suelo que se ha instalado en edificios públicos  y viviendas particulares de 30 países, a un coste reducido, que permite minorar el consumo de las energías contaminantes  y las facturas.

El mural, “Como pavesas encendidas”, obra del artista Ricardo Corazón, decora la fachada del pabellón español. El pintor utiliza el fuego como hilo conductor de la energía a través de  los tiempos. La directora del pabellón de España, Carmen Bueno, explica que el objetivo en esta feria es poner de relieve que España es un país "pionero, innovador y visionario" en las energías limpias.

España es puntera en la producción de energía eólica: “somos el quinto país de mundo en la instalación de aerogeneradores “molinos de viento” y el segundo de Europa”, aseguró la representante española. Bueno destacó también la contribución de nuestro país al desarrollo de la energía solar, y, citó, como ejemplo, la planta solar de Almería. “Centro internacional de referencia en cuanto al sistema de captura de esta energía”. Bueno añadió que “el 73 % de los proyectos relacionados con la energía solar están en manos de empresas españolas. La exposición puede contribuir a dar a conocer la actividad de las empresas”.

En cuanto a las visitas  que ha recibido el pabellón de España la directora  comentó que  “la mayoría del público que  ha visitado la exposición procedía de Asia Central. “El pabellón  refuerza “la marca del país y contribuye a que los visitantes nos conozcan”. Si España pretende vender marca a través del pabellón Kazajistán  también ha centrado sus esfuerzos  en utilizar la Expo como marchamo de su país.

Desde junio hasta finales diciembre de 2017 diecinueve países, entre ellos España, están libres de visado para entrar en territorio kazajo. La exención está en función “de las inversiones realizadas”, aseguró el viceministro de Relaciones Exteriores y Comisario de la Expo, Rapil Zhaosbybayev.

Esta medida ha contribuido a que las expectativas en el número de visitantes a la muestra se estén cumpliendo. “Estaba previsto entre dos y tres millones de visitantes. A mediados de agosto la cifra alcanza ya los dos millones y medio”, dijo Dauket Yerkimbayev, director del departamento  de Comercialización. Un 85% de los visitantes eran kazajos y el 15% restante de otros países, especialmente de Rusia y China.

Una vez que se clausure la muestra el recinto de la Exposición, próximo a la Universidad Nursultan Nazarbáyev , se convertirá en el mayor centro financiero de Asia Central y en Centro Internacional de Investigación y Desarrollo de Energías Renovables, patrocinado por Naciones Unidas.

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