El papel del dólar como divisa reserva recobra fuerza, pero tiene competencia


La tendencia que a principios de la década apuntaba a una diversificación de las divisas en las que las autoridades monetarias hacen sus reservas parece haberse estancado durante los últimos años. La disminución constante y gradual del dólar estadounidense desde el pico alcanzado en 2001, cuando las reservas mundiales en esta divisa representaban más del 70%, se ha frenado en seco. “Con una cuota del 62%, el dólar sigue siendo la divisa dominante. La crisis de la eurozona y el aumento de la incertidumbre en torno a la crisis económica mundial ha empujado al inversor a buscar refugios seguros, lo cual ha beneficiado en gran medida al billete verde”.

En un informe sobre Inversiones en 2013 publicado por UBS Global AM, la firma revela que el euro fue la divisa a la que más recurrieron los bancos centrales para diversificar sus reservas. Sin embargo, esto fue antes del estallido de la crisis financiera en 2008. “A partir de entonces, la cuota ha comenzado a disminuir de nuevo”. En 2008 era del 26,4% y actualmente del 25%. Según la gestora suiza, los bancos centrales y otras instituciones soberanas han reducido su exposición a los países periféricos ante la creciente incertidumbre sobre el futuro del euro. En este sentido, el yen japonés sería una de las divisas que se habría visto más beneficiada. Pero no lo única.

“Divisas como el dólar australiano, el dólar canadiense, la corona noruega, el won coreano, el dólar de Singapur u otras monedas de países emergentes de Asia son las que más se beneficiaron de la diversificación de las autoridades monetarias en los últimos años”, aseguran. De acuerdo con los cálculos de la entidad, la cuota de estas divisas en las reservas mundiales se ha duplicado entre 2008 y 2011. ¿El motivo? “Los bancos centrales diversificaron sus posiciones lejos de las monedas tradicionales en busca de mayores rentabilidades, teniendo en cuenta los tipos de interés históricamente bajos de la mayoría de economías occidentales”, indican en UBS Global AM.

¿Cuánto durará esta tendencia? La gestora helvética advierte que el rápido aumento de las reservas en estas monedas por parte de los bancos centrales también se ha paralizado, lo que refleja el nerviosismo de los inversores en el mercado de divisas como consecuencia del efecto que la crisis de la eurozona ha tenido en los activos de los emergentes, así como en el deterioro de las perspectivas de crecimiento. “Entre las monedas emergentes, el renminbi chino es el candidato más evidente para ocupar una parte muy importante de las reservas de los bancos centrales. China se ha embarcado en un proceso gradual de liberalización y de internacionalización de su divisa”, indican.

Ahora, la cuestión es saber si la tendencia a la diversificación iniciada hace una década se reactivará de nuevo o si el dólar se mantendrá como la divisa dominante. “Hay razones para creer que el creciente papel de las divisas emergentes en las reservas de los bancos centrales se reanudará y acelerará durante los próximos años. Para que esto suceda, sin embargo, la incertidumbre que rodea a las perspectivas mundiales debe disiparse y los emergentes reanudar su rápido ritmo de crecimiento”, aseguran. “La atracción hacia las divisas emergentes es probable que aumente a medio-largo plazo teniendo en cuenta la mejor salud económica de estos países, si bien el camino hacia un sistema financiero multi-divisa es largo”.

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