El ojo clínico de Nordea para los precios del petróleo


Recientemente, la agencia de datos financieros Bloomberg ha señalado al equipo de materias primas de Nordea –compuesto por la analista Thina Saltvedt y el estratega Bjørnar Tonhaugen- como uno de los tres analistas que han sido más precisos en sus previsiones sobre el precio del petróleo en 2013 (los otros dos fueron Christin Tuxen, de Danske Bank, y David Bouckhout, de Toronton-Dominion Bank). Se debe tener en cuenta que el consenso de analistas que recogía Bloomberg para dar una valoración sobre los precios del crudo incluía a 43 firmas entre las que figuran nombres como Bank of America Merrill Lynch, Goldman Sachs o Deutsche Bank.

En concreto, la predicción para 2013 que realizó en diciembre de 2012 del equipo de Nordea fue la siguiente: “En 2013 los precios del petróleo permanecerán en general bastante cerca del nivel actual, ligeramente más débiles al principio del año y después incrementándose algo con el respaldo de la mejora del crecimiento económico”. Saltvedt y Tonhaugen fijaron un precio objetivo de 108 dólares por barril, que se incrementaría hasta los 110 en el cuarto trimestre. La realidad ha reflejado que el precio medio del crudo ha sido efectivamente de 108 dólares y que alcanzó los 109 en el último trimestre del año.

Desde la firma han matizado que, pese a la dificultad que entraña pronosticar el precio con 12 meses de antelación, para realizar una predicción han tomado como referencia factores como la estabilidad política en Oriente Medio, las condiciones meteorológicas y la interacción con otras fuentes de energía como el carbón o el gas. 

La previsión para 2014 

Ahora, la previsión del equipo de commodities de Nordea para 2014 es de que el precio medio del crudo descienda hasta los 107 dólares por barril. Para fijar este precio, los expertos han señalado como principales detonantes la revolución del shale gas (y del shale oil) que se está gestando en Estados Unidos y que trae además consigo cambios en el transporte.

Teniendo asimismo en cuenta el cambio climático y la inestabilidad geopolítica, el pronóstico de Saltvedt y Tonhaugen es que se continúe incrementando agudamente la producción en Norteamérica mientras que la producción y distribución del crudo al mercado mundial en Oriente Medio y el norte de África siga afrontando problemas. “Notablemente, los últimos desarrollos en países como Libia, Sudán del Sur, Nigeria, Irán y más recientemente Iraq todavía tendrán un gran impacto”, subrayan. 

En la parte de la demanda, estiman que las principales tendencias para el petróleo este año estarán dominadas por la eficiencia energética y por la mejora del crecimiento en países y regiones muy consumidores de esta materia prima, como Estados Unidos, la UE, China, India y Oriente Medio.  

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