El mundo en 2018 según los economistas de Schroders


Los pronósticos empiezan con un buen punto de partida, ya que según Keith Wade, economista jefe de Schroders, “las principales economías mundiales están viviendo un alza sincronizada”. El año 2017 ha sido el primero en muchos ejercicios en el que las estimaciones de crecimiento no han sido corregidas a la baja a lo largo del año. Y aún así, la inflación permanece bajo control.

En EE.UU., según Wade, se mantiene el ritmo de expansión aunque el mix está cambiando. “El consumo se desacelera, pero la inversión avanza”, señala. Y la inflación sorprende a la baja. Esta combinación no va a evitar una nueva subida de tipos de la Fed en diciembre. Así que la atención está más puesta en la política fiscal. De acuerdo con el equipo de economistas de Schroders, el nivel de aprobación actual del Presidente Trump no anticipa unos buenos resultados para los candidatos republicanos en las próximas elecciones legislativas (midterms), por lo que se espera que las bajadas de impuestos lleguen con anterioridad para animar a un electorado renuente. Estas bajadas de impuestos podrían ser un nuevo soplo de ánimo a un mercado de valores ya en máximos.

En Europa, el BCE va a ir reduciendo progresivamente su intervención. Wade advierte del impacto de esta normalización en las inversiones que los europeos han hecho en renta fija de otros mercados internacionales. Con las políticas expansivas del BCE, la compra de bonos gubernamentales europeos cayó significativamente, mientras que la de bonos emergentes, con mayor cupón y recorrido, ganaba terreno. Pero si hay un cambio de giro en la política monetaria europea, esta tendencia podría revertirse.

Siguiendo en Europa, Azad Zangana, economista senior de la casa británica para este continente, considera que su ritmo de crecimiento se mantendrá estable. El repunte de la inflación, debido en parte al efecto base de los precios energéticos, será temporal, sobre todo “porque hay mucha capacidad instalada pero no utilizada en la mayoría de los países de la región, con la excepción de Alemania”.

La política, que ha sido un factor desestabilizador en los dos últimos años, podría tener menos influencia en 2018 debido a la menor densidad de convocatorias electorales. Aún así, hay algunos acontecimientos que seguirán muy presentes en la agenda del año, como las negociaciones del Brexit. En opinión de Zangana “es complicado ser optimista al respecto”. El Brexit ya está afectado a la economía británica. “En una economía en la que gran parte del crecimiento viene del consumo, el ritmo de expansión del mismo se está manteniendo gracias a un menor ahorro, porque debido a la mayor inflación se ha reducido la renta disponible”, señala Zangana.

Respecto a las economías emergentes, para Craig Botham, economista de esta región en Schroders, “el principal riesgo sigue siendo la evolución del dólar”, ya que su fortalecimiento no suele ser positivo para muchas de estas economías. Mientras algunas economías, como Sudáfrica, han hecho un esfuerzo por ser menos vulnerables al reducir sus niveles de endeudamiento en esta divisa, otras no han reducido suficientemente su exposición, como Turquía. Además del dólar, China seguirá siendo el elemento clave en la región, aunque las últimas noticias han sido más políticas que económicas, con la consagración del liderazgo de Xi e el XIX Congreso del PCCh.

En resumen, crecimiento al alza en el mundo e inflación al acecho pero bajo control en un año con menos citas electorales, en el que uno de los riesgos más evidentes será la reacción de los mercados ante la normalización de la política monetaria en Europa.

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