El método de GSAM para invertir en compañías con beneficios visibles a 10 años y un recorrido del 50% a 3 años


El GS Global Equity Partners es un fondo de Goldman Sachs AM (GSAM) que parte de un universo muy amplio, con el MSCI World como índice de referencia, para focalizar sus máximas convicciones en una cartera concentrada en tan sólo 25-35 valores de mercados desarrollados y muy líquidos (con una capitalización igual o superior a 10.000 millones de dólares). Suneil Mahindru, que es su gestor y también el jefe de inversiones de renta variable internacional de GSAM, ha participado en el evento para inversores que recientemente organizó la gestora americana en Madrid. También ha tenido un hueco en su apretada agenda para ofrecer su visión de mercado. Como aperitivo, el experto muestra su confianza absoluta en el funcionamiento de la estrategia que gestiona desde 2011: “Creemos que el fondo llegará al primer decil de su categoría a tres años”. 

Sin embargo, antes de abordar nombres concretos, es necesario comprender cuál es la filosofía que guía a Mahindru a lo largo del laborioso proceso de selección de valores para la cartera. Un proceso que es largoplacista dado que el porcentaje de rotación de activos apenas alcanza el 30%. El experto denuncia que “hoy en día se puede conseguir más información sobre las compañías a través de internet y herramientas como el excell, pero muchos gestores son cortoplacistas, por lo que creemos que en los próximos años las ineficiencias en el mercado van a ser de largo plazo, y ahí es donde vemos más oportunidades”. También muestra su convencimiento de que el active share va a ser cada vez más importante, de ahí la necesidad de una cartera concentrada: “Han caído las correlaciones, por lo que ahora es más importante la selección de valores. Esperamos retornos futuros entre el 8% y el 10% y creemos que el alfa va a ser más importante que la beta”

Cómo concentrar el universo en un microcosmos

Para el gestor, los valores en que invierte deben cumplir dos requisitos: ofrecer calidad – entendida como visibilidad de beneficios a una década- y una proposición de valor, es decir, que presente un potencial alcista del 50% a tres años vista. Suneil Mahindru aporta tres razones para justificar el enfoque en la fórmula calidad más valor. La primera la define como “errores cíclicos”; se trata de fallos de percepción por parte de los inversores, que confunden los problemas que afrontan las compañías en el corto plazo, dentro del ciclo, con problemas estructurales. Su tarea en esta área es detectar las ineficiencias que se producen en el mercado como fruto de esta confusión, y pone como ejemplo de esta dinámica a la compañía especializada en servicios de mensajería FedEx. 

El segundo argumento es que se pueden explorar las ineficiencias generadas por una falta de entendimiento del modelo de negocio, como otra vía para llegar a compañías de calidad y largo recorrido bursátil. En este apartado pone como ejemplo a la compañía francesa Safran, fabricante de componentes aeroespaciales. Finalmente, la tercera razón aducida por el experto, aunque matiza que es a la que dan menos importancia, es el enfoque hacia historias de reestructuración. En este punto pone como ejemplo clásico a Microsoft para que el lector se haga una idea de a qué se refiere, aunque aclara que no invierte en esta compañía actualmente. 

¿Dónde invierte el fondo?

Una vez expuesta la filosofía, el gestor declara su preferencia por Europa antes que en Estados Unidos y afirma sentirse “emocionado” con Japón. Aclara el por qué de este posicionamiento: “En Europa las valoraciones son similares a EE.UU., pero con la peculiaridad de que Europa aún no se ha recuperado mientras que EE.UU. ya está en máximos. Las acciones europeas están cotizando con un descuento entre el 20% y el 25% respecto a los máximos de 2008, por lo que creemos que se ve un crecimiento del PIB, aumentarán los beneficios”. Hay que aclarar en este punto que Mahindru no espera una corrección en el parqué estadounidense, sino que predice que el S&P 500 va a reforzar su tendencia alcista. “Es difícil decir qué mercados están caros en comparación con su media histórica desde 1987. El PER ajustado cíclicamente está por encima de la media en EE.UU., en Europa está en línea y en los mercados emergentes y Japón está barato, aunque su media histórica es diferente. Prevemos que EE.UU. genere un retorno entre el 5% y el 7% y eso es el mercado más caro, el que infraponderamos en cartera”. 

En cuanto a la temática nipona, Mahindru establece un matiz importante: “Todo el mundo está hablando de las Abenomics, pero lo que en verdad está haciendo emocionante al sector corporativo es que ahora presentan mucha actividad. Las empresas niponas hicieron bien los deberes, guardando reservas cuando el yen estaba caro, y ahora están utilizando el efectivo de la gestión tradicional para empezar a cambiar su comportamiento”. El gestor también considera otros dos factores de apoyo. El primero, que el Plan de Pensiones de Japón, el plan soberano más grande del mundo, va a cambiar su política para incrementar sus inversiones en bolsa japonesa. El segundo, la creación de un nuevo índice, el Nikkei 400, que engloba a las compañías niponas mejor gestionadas. 

Dicho esto, el experto no escatima en advertencias como la que sigue: “Tener una perspectiva global te ofrece más oportunidades, pero ahora la gente tiene que meditar más su estrategia”. Mahindru también denuncia que la temática de la generación de rentas – inversión en negocios sólidos que pagan dividendo, principalmente- ha sido muy popular en los últimos cinco años, pero ahora esta clase de compañías se han vuelto más caras y además desde GSAM perciben que las compañías “están cambiando de comportamiento, porque quieren más efectivo, están cancelando sus decisiones sobre inversiones y esto no necesariamente es positivo”.   

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