“El mercado dim sum será el más activo para la participación extranjera a corto plazo”


“El desarrollo de los mercados de bonos es extremadamente importante para financiar la siguiente etapa de urbanización y desarrollo de infraestructuras en China, así como para desarrollar fuentes de financiación para el sector privado y para las pequeñas empresas, que cuentan con muy pocas opciones más allá del crédito bancario, ya que están excluidos en gran medida del crédito comercial”. Así lo asegura Frankie Tai, director asociado responsable de instrumentos del mercado monetario de Invesco en Asia Pacífico, quien considera que un mercado de deuda chino más desarrollado permitiría mejorar la eficiencia de la asignación de activos en su mercado y reducir la dependencia del sector bancario como fuente de financiación.

En su último informe ‘El código del dragón’, el experto indica que el rápido auge de la inversión de la pasada década fue financiado fundamentalmente con crédito bancario, lo que ha generado un desajuste entre los vencimientos y los periodos de amortización de las inversiones realizadas. “Actualmente, estamos viendo la introducción de nuevos programas de emisión de bonos municipales y de alto rendimiento y un incremento de las emisiones de bonos corporativos. Sin embargo, el mercado en general sigue siendo extremadamente pequeño en relación al tamaño de la economía y del crédito bancario. Las emisiones de bonos representaron el 46% de la financiación total en 2011 y su nivel se ha mantenido por debajo del 20% del PIB en los dos últimos años”, afirman.

Según explica Tai, la demanda no es un problema para los títulos chinos. “Inversores institucionales como aseguradoras, fondos de inversión y de pensiones y un amplio grupo de inversores locales -tanto hogares como empresas- demandan canales de inversión más efectivos. Lo que es más problemático es el marco institucional. El mercado de bonos está fragmentado, con distintos reguladores responsables de diferentes tipos de bonos en distintos mercados. Aparte de la simplificación de la regulación y una ampliación de los instrumentos de mercado, son necesarios sistemas de rating de créditos y una mayor transparencia a nivel corporativo y de los gobiernos locales para facilitar la valoración del riesgo. Será un proceso largo, pero es cierto que ya se han producido algunos movimientos alentadores en estas áreas”, asegura.

Dadas las restricciones al capital en China, el acceso al mercado de renta fija se ha producido a través de los bonos dim sum, el naciente mercado offshore para bonos en renminbi, en general cotizados en Hong Kong. “Pensamos que este será el mercado más activo para la participación extranjera a corto plazo, dado el creciente número de emisores y el fácil acceso al mercado. Sin embargo, el reconocimiento de que el mercado doméstico de bonos chinos podría beneficiarse de una mayor presencia de inversores extranjeros está animando también los esfuerzos para abrir el mercado interno”, indica el experto.

Tal y como explica Tai, el año 2012 vio la expansión de lo que se conoce como el Sistema Renminbi para Inversores Institucionales Extranjeros Cualificados, que permite el uso de renminbi offshore en Hong Kong para invertir en una gama de instrumentos de renta fija más amplia que antes. Se espera que a estos sistemas se les garantice una mayor exposición a los mercados chinos de renta fija en el futuro”.

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