“El mercado de renta variable europeo vuelve poco a poco a la normalidad”


Mirar al mercado de renta variable con una vocación de largo plazo, lo que implica una baja rotación de la cartera, alta convicción en las decisiones de inversión y la búsqueda de compañías que coticen con descuento respecto a su valor intrínseco. Esa es la estrategia que Gurdeep Bumbra, responsable de cartera de Pictet European Equity Selection, considera más acertada para sacarle partido a un mercado europeo que, en su opinión, vuelve poco a poco a la normalidad después de que los riesgos de ruptura del euro se hayan eliminado. “Es buen momento para empezar a mirar acciones de Europa o incluir esta exposición”, afirma.

En una presentación celebrada en Madrid, Bumbra desgranó la estrategia que siguen en Pictet Asset Management a la hora de aproximarse al mercado europeo. La clave a su juicio está en buscar y encontrar empresas de crecimiento a largo plazo, capaces de generar rentabilidad compuesta a lo largo del tiempo e infravaloradas. Al equipo le interesan fundamentalmente las ventajas competitivas y poder de imposición de precios de las compañías, y que presenten crecimiento de la base de activos. “Se trata de compañías que, de alguna manera, piensan como nosotros, pues se centran en crecimiento consistente y beneficios a largo plazo”, afirma.

“En concreto, nos fijamos en la previsión a cinco años, a partir de la normalización de los flujos de caja. De hecho, dedicamos mucho tiempo al análisis de las valoraciones. Consideramos que la rentabilidad de cualquier compañía, al cabo de cinco años, revierte hacia su coste de capital, pero la clave es identificar a qué ritmo. De ahí la ineficiencia en el mercado de capitales”. Aunque reconoce ser consciente de que el sentimiento domina el corto plazo, afectando al numerador de la relación cotización/beneficios, se muestra convencido de que a largo plazo los fundamentales se imponen.

“Hacemos una revisión de flujos de caja a cinco años y prevemos el ritmo de disminución de la rentabilidad, según la dinámica de la industria y ventajas competitivas. Muchos analistas calculan una tasa de descuento de flujos de caja por el coste medio ponderado de los recursos propios y la deuda. Pero nosotros preferimos deducir la tasa de descuento que justifica la cotización actual. De hecho, los últimos 30 años, la tasa de rentabilidad interna en acciones europeas es de media un 6% en términos reales, que consideramos de partida. Luego la ajustamos por la calidad de la gestión y modelo de negocio y riesgo o innovación”, revela el experto. 

Bumbra parte de un universo de inversión de 12.000 compañías, 200 de las cuales suman el 80% de toda la capitalización bursátil. Entre las otras 11.800 aplica filtros fundamentales, como rentabilidad de recursos propios en relación a valoración, para lo que emplea la base de datos ‘Holt’ de Credit Suisse, que normaliza los datos contables (arrendamientos operativos, ajuste de activos a inflación o valor de los fondos de pensiones). Las diez primeras posiciones suelen tener un peso activo de más de 3%. 

“A diferencia de otros gestores nuestro proceso de inversión implica una baja rotación (inferiores al 20%), de manera que la cartera tarda en renovarse cinco años, en lugar de cada seis meses de otros fondos. Además nuestra gestión es altamente activa respecto al índice y concentrada, aproximadamente en 40 valores, que incluyen Europa del Este, Turquía y Rusia”. De hecho, la próxima semana el experto tiene previsto visitar 15 compañías con el gestor de acciones de Rusia de Pictet AM, quien facilita acceso a la dirección-. “Contamos con cinco especialistas en Europa y la aportación de equipos de selección global de acciones, emergentes, temáticos y pequeñas y medianas empresas”. 

Selección de acciones con filosofía de Warren Buffet

La construcción de la cartera se basa en selección de acciones. “Para construir una cartera optimizada en rentabilidad/riesgo evitamos centrarnos en error o sensibilidad a variaciones respecto al índice y tratamos de diversificar por conductores de inversión, evitando una excesiva exposición a un mismo tema”. El precio de venta, por el contrario, está basado en los fundamentales. “Si consideramos que una acción se está comportando peor de lo esperado aplicamos reglas de exclusión. Con ello evitamos el enamoramiento”. Sin embargo, en la firma no utilizan stop-loss.

Buen momento para acciones de Europa

Según Bumbra, hay que tener en cuenta que las acciones de empresas europeas, a pesar de su elevada exposición a mercados emergentes (33% de las ventas en el índice MSCI AC Europe y 42% en el fondo) e incluso Norteamérica (15% en el índice y 21% en Europa), muestra en diez años un precio real dividido entre beneficios reales (índice Shiller) menor que cualquiera de los principales mercados. “Incluso en comparación con Estados Unidos está en su nivel más bajo desde mediados de los 80, un buen indicador del comportamiento de las acciones los próximos diez años”.

El mayor riesgo es la divisa

“El mayor riesgo es la divisa, factor al que soy más sensible que el consenso. Una apreciación del euro del 10% puede producir un impacto negativo del 3% en los beneficios y 0,5% en el PIB. Sin embargo estamos lejos de la mayor guerra de divisas, la de los años 30, cuando el Reino Unido se salió del estándar oro y otros países le siguieron, con depreciación de divisas. Si Japón continúa con su política pro-inflación, con devaluación del yen, puede seguir llegando dinero de Japón hacia activos en euros, lo que obligaría al BCE a recortar tipos de interés, afirma el experto.

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