“El mercado de bonos asiático está ganando mucho peso en las carteras”


"El mercado de renta fija asiático está ganando mucho peso al ser una clase de activo claramente infraponderado en las carteras tras el mal comportamiento registrado el año pasado". Así lo asegura Adam Smears, responsable de análisis de inversiones y gestor de carteras en Skandia Investment Group, quien reconoce que la estrategia que la gestora británica sigue en los mercados de renta fija emergente se caracteriza por tratar de identificar las mejores oportunidades de inversión. “El objetivo es elegir los mejores bonos de cada mercado”, asevera. 

 

Sin embargo, tal y como él mismo reconoce, la oferta no es muy variada. De hecho, la estrategia que llevan a cabo muchos gestores en renta fija emergente está muy concentrada geográficamente en países como China, Corea o Brasil. Y es que, según sus estimaciones, “siete mercados acaparan prácticamente el 80% de la oferta emergente”. En el mismo sentido, los gestores tienden a concentrar sus esfuerzos en buscar únicamente compañías de alta calidad y valor, una estrategia que, según Smears, “a menudo significa beta”. 

 

En su opinión, la filosofía de inversión debe ser otra bien distinta. “El gestor debe entender las ineficiencias del mercado y saber explotarlas a través de un proceso de inversión disciplinado”, señala Smears. “Al fin y al cabo, el fondo es bueno en la medida en la que lo son los profesionales que están detrás de él aportándole estabilidad e integridad”. A su juicio, prueba de lo acertada o lo desacertada de la estrategia de inversión seguida por el gestor es el comportamiento del producto. En términos generales, ambos expertos consideran que la inversión en este tipo de activos es atractiva en términos de rentabilidad-riesgo. 

 

No obstante, esto no quiere decir que no se deba permanecer muy atento a lo que muchos califican como el principal riesgo de invertir en los mercados emergentes: la inflación. En este sentido, Anthony Gillham, gestor de carteras, considera que “un elemento clave” que explica la favorable evolución el año pasado de fondos como el Skandia Emerging Market Debt es la manera en la que sus gestores fueron capaces de predecir la caída experimentada por los precios en 2011 y preparar las carteras de cara a este escenario. “Esta fue la razón por la que este fondo se comportó mejor que sus competidores”, señala Gillham en un artículo publicado en la página web de la gestora.  

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