“El mayor riesgo ahora está en la duración, no en la posibilidad de impago”


Hasta hace poco, la mayor preocupación de un inversor en renta fija corporativa era la posibilidad de default del emisor. Pero desde Schroder afirman que continúa habiendo grandes oportunidades de inversión en empresas solventes y que, en cambio, el principal problema puede surgir a raíz de la política monetaria.

En esta línea, Jamie Stuttard, responsable de renta fija europea de la gestora, afirma que “el mayor riesgo ahora está en la duración, no en la posibilidad de impago”. Además, el experto considera que a la deuda con grado de inversión aún le queda mucho recorrido, ya que si se analiza su comportamiento histórico en los últimos 90 años, los mercados de crédito alcistas suelen durar entre 3 y 8 años y el estrechamiento de los diferenciales suele ser mayor en los dos primeros. Por tanto, la inversión en bonos corporativos, cuyos spreads comenzaron a reducirse hace unos meses, tiene aún un alto potencial.

Stuttard no se muestra preocupado por la posibilidad de default, ya que coincide con el diagnóstico de que el crecimiento económico mejorará en el próximo año y además considera que muchas empresas están “haciendo los deberes” en este sentido, recortando dividendos y reduciendo costes. En cambio, la evolución de los tipos de interés, previsiblemente al alza en el medio plazo, sí podría llegar a mermar la rentabilidad de un fondo de renta fija.

Para evitar este efecto, Schroder cuenta con un fondo en el que se neutraliza el riesgo de duración, el Global Credit Duration Hedged. El producto elimina la variable ligada a la evolución de los tipos, así como el efecto divisa, a través de derivados y se centra en la evolución de los diferenciales del crédito. Esta estrategia supone un coste que puede variar entre el 0,29%, deuda en libras, al 0,79% para la deuda en euros o hasta el 2,42% para la renta fija en dólares. Pero según Stuttard , el coste de los derivados merecería la pena si los rendimientos de los bonos del Tesoro a diez años aumentarán más de 46 puntos básicos en los próximos doce meses.

Por tanto, el responsable de renta fija de Schroder considera que el Global Credit Duration Hedged tiene mayores posibilidades de revalorización que un fondo de renta fija privada convencional. Así, pronostica una revalorización de entre el 5% y el 10% para el SISF Global Corporate Bond, en función del margen de incremento de los tipos, mientras que estima que el SISF Global Credit Duration Hedged podría ganar entre un 7,5% y un 13,5%.

El experto considera que las mejores oportunidades de inversión se encuentran en los bonos corporativos de EEUU y Reino Unido y, sectorialmente, opta principalmente por los sectores no cíclicos.

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