El mayor motivo por el que aumentar la exposición a China


El retroceso del crecimiento en China ha sido una minúscula fuente de preocupación para los mercados, pero desde nuestro punto de vista ha sido exagerado. En primer lugar, el Gobierno chino, si lo desea, tiene los recursos financieros suficientes para empujar el crecimiento. Pero no se quieren embarcar como antes en un crecimiento indiscriminado: el objetivo de Pekín ha cambiado sustancialmente y quieren un crecimiento de calidad y no de cantidad. Por esta razón están implementando reformas estructurales y reduciendo los excesos de inversión, lo que está desacelerando el crecimiento del PIB.

Si el crecimiento se desacelera hasta el 7-7,5% anual, Pekín reaccionará inyectando estímulos selectivos para asegurarse que que la economía crecerá a niveles suficientes para facilitar las reformas económicas. Como no hay fugas de capital fuera de China, estos estímulos serán efectivos para empujar el crecimiento nacional, por lo que estamos confortables con un crecimiento del PIB del 7,6% este año.

En segundo lugar, los inversores tienden a ver una desaceleración del crecimiento en China como resultado de problemas económicos, y esto no es completamente cierto. La mayor parte de la desaceleración del crecimiento es el resultado de la implementación del Gobierno de reformas estructurales para resolver problemas: la desaceleración del crecimiento es un dolor a corto plazo para obtener beneficios a largo plazo. Nosotros prevemos que el crecimiento en China se mantendrá en 7-8% esta década.

El mayor motivo para aumentar la exposición a China es que es la única gran economía en el mundo que está realizando reformas estructurales. No existe otra gran economía que esté realizando este tipo de reformas a tan gran escala como China está llevando a cabo y continuará haciéndolo.

Esto significa que el potencial de reevaluación de los activos chinos (es decir, que coticen en múltiplos más elevados) es mucho mayor que la de otros grandes mercados desarrollados. China se encuentra al principio de su ola reformista. Desde nuestro punto de vista, en este estado la volatilidad del precio de los activos chinos hace que sea un buen momento para construir una posición en estos activos. Nadie sabe cuándo se recalificarán, pero es mejor posicionarse ahora antes que los precios aumenten.

Los sectores relacionados con la demanda nacional tendrán una rentabilidad positiva en el entorno estructural donde Pekín intenta desplazar el momento de crecimiento de la inversión al crecimiento del consumo. Esto incluye servicios como el turismo, la educación, los servicios médicos, las telecomunicaciones, entre otros.

Desde un enfoque bottom-up, intentamos seleccionar esos sectores con empresas estatales que el gobierno quiere reestructurar porque son empresas que serán más eficiente tras el proceso reformista.

Además de la rentabilidad de los bonos, para inversores en euros o en dólares, esperamos una apreciación adicional de divisa del 1,5% al 2%. Continuamos positivos en la tendencia de apreciación del renminbi a medio y largo plazo, dado los superávits por cuenta corriente y comercial, la cuenta corriente positiva y los balances básicos del país, con un crecimiento del 7,6%, cerca de los 4.000 billones de dólares de reserva de divisas y la internacionalización de la divisa hacia un estatus de divisa de reserva. Observamos la actual corrección como un buen punto de entrada.

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