El manejo de un diálogo difícil con su asesor financiero


La relación con su asesor financiero pude ser en ocasiones complicada. Él es la persona en la que usted confía para darle consejos en temas que no comparte con muchas otras personas, ni siquiera con las personas en la que ha llegado a confiar, sin embargo, ninguna relación está libre de estrés.

Las siguientes son algunas situaciones a las cuales uno se puede enfrentar, junto con algunas sugerencias a considerar.

• No está contento con el desempeño de su portafolio

Considere cómo su portafolio se está desempeñando en comparación con un punto de referencia adecuado. Por ejemplo, mucha gente se enfoca en el desempeño del Promedio Industrial Dow Jones (DJIA, por sus siglas en inglés), sin embargo DJIA no es necesariamente un buen punto de referencia para un portafolio que incluye bonos (ingreso de renta fija) o inversiones más amplias en el mercado de acciones. “Pregúntele a su asesor qué atributos manejan el desempeño de su portafolio contra el punto de referencia para que pueda entender que está ocasionando la variación”, dice Rick Clemens, CFA, presidente de Hawk100, un asesor de inversión registrado independientemente. “Esta discusión debería ser bien recibida por su asesor, ya que puede descubrir problemas de mayor importancia. Aprendemos mucho acerca de las preferencias de riesgo de los clientes al explorar cómo reaccionan ante una adversidad”.

Posiblemente sea necesario reconsiderar sus objetivos de inversión. Es posible que sus objetivos hayan cambiado desde la primera vez que diseñó su plan, de ser así, debería considerar un cambio en su estrategia de inversión. Si se ha convertido más adverso al riesgo, converse con su asesor sobre si tiene sentido cambiar su portafolio o seguir con el plan original. Intente no dejarse distraer por las variaciones del mercado a corto plazo, para no alejarse de sus objetivos a largo plazo.

• No está contento con el nivel de servicio que está recibiendo

Posiblemente su asesor no está respondiendo a sus llamadas o correo electrónico tan rápido como usted quisiera, o hace que otros asesores de la oficina se pongan en contacto con usted. Revise la declaración de su acuerdo de inversión: ¿Con qué frecuencia usted y su asesor acordaron estar en contacto? A lo mejor sus expectativas han cambiado. Aclare esta situación con su asesor y, de ser necesario, actualice su acuerdo de inversión. Comunique sus preocupaciones sin confrontar o ser demasiado emotivo. Al final, esta es una relación de negocios y deberá ser tratada como tal.

Asegúrese de que esté recibiendo sus estados de cuenta tanto de parte de su asesor como del custodio de sus acciones. Revíselas y asegúrese que sean consistentes, y verifique la información de manera independiente. Aunque son escasos los casos, el fraude si ocurre. Asegúrese de estar tomando las medidas necesarias para protegerse. También debería monitorear los cambios en sus cuentas para asegurarse de comprender las acciones que su asesor está tomando.

• Considera que usted y su asesor tienen muchas diferencias “filosóficas”

A lo mejor su asesor le aconsejó en contra de invertir en algo que subsecuentemente subió, o piensa que está rezagado con respecto a las “increíbles” ganancias que sus amigos dicen tener. Asegúrese de entender la razón por la que su asesor objetó su sugerencia. Piense si esa idea de inversión coincide con los objetivos de inversión que desarrolló con su asesor. ¿Podría haber creado una concentración de riesgo en su portafolio?, ¿Había una preocupación en cuanto a la liquidez?, ¿Es el intercambio de acciones, en lugar de la inversión, lo que usted realmente quiere hacer?

Considere si usted es más tolerante al riesgo de lo que originalmente creyó. Una conversación con su asesor puede ayudar a entender mejor sus limitaciones de riesgo y cuál es el nivel apropiado con respecto a su situación y metas que ha establecido. “Las decisiones de su inversión deberán coincidir con sus metas de vida y sus valores. Dependa de su acuerdo de inversión como el ancla para alinear sus decisiones y respuestas, en lugar de reaccionar cada vez que el mercado lo sorprenda”, dice Clemens.

• Se está preocupando por los costos

Revise la actividad de su cuenta. Las elecciones de su inversión pueden tener la culpa. Considere reducir la actividad en su cuenta o cambiar a un fondo de inversión de bajo costo. Posiblemente una estrategia de inversión más pasiva utilizando índices de fondos de inversión común o fondos de cotización, ETF, encaje con sus metas de inversión. Puede ser también conveniente preguntar si su asesor provee servicios basados en cuotas, tales como acciones de distribución y selección de fondos, los cuales pueden venir en un menor costo que las cuotas basadas en activos.

• Ha decidido separarse de su asesor actual

Posiblemente usted quiere evaluar una estrategia de inversión diferente o considera que la firma a la cual su asesor pertenece le queda pequeña. Tenga una conversación sincera con su asesor actual. Acérquese con respeto, y pida lo mismo a cambio. Es posible que su asesor esté de acuerdo en que sus necesidades pueden estar mejor atendidas por otra empresa y probablemente le pueda recomendar una sin mayor problema. De acuerdo con Clemens, “si la relación no le está funcionando, probablemente sea de la misma manera para su asesor”. Recuerde que su asesor es alguien de confianza. Exprese sus preocupaciones y sus ideas, y ofrezca la oportunidad a su asesor de responder. Como profesionales, ellos pueden revisar su propuesta y pueden ofrecer algunos puntos de vista que no ha considerado. Por ejemplo, quizás encontró a un nuevo gestor que está sugiriendo una “restructuración completa” de su portafolio, que pudiera no ser de su mejor interés si es que le preocupan los costos.

Frances Melville y William Ortel contribuyeron a este artículo.

Lo más leído