“El inversor sigue pensando erróneamente que los bonos protegerán su capital”


A principios de año, Funds People entrevistaba a Juan Nevado, el gestor del M&G Dynamic Allocation, un fondo mixto flexible que acababa de superar los 100 millones de euros en activos bajo gestión. El pasado 21 de noviembre el gestor español volvía a Madrid como responsable de un fondo con rating cinco estrellas por parte de Morningstar y un patrimonio que ya supera los 400 millones. Esto se ha debido a las fuertes captaciones registradas por este producto a lo largo del año, un incremento del volumen patrimonial al que también ha contribuido el efecto mercado, ya que el fondo acumula desde enero una subida del 6,8%.

“Nuestro objetivo es tratar de generar una rentabilidad de entre el 5% y el 10% con una volatilidad de entre el 5% y el 12% a través de la diversificación de la cartera y la descorrelación entre los activos que la integran”, afirma Nevado. Todo ello con una peculiaridad que, según el gestor de M&G Investments, lo hace diferente frente al resto: “La valoración es el factor más determinante que ayuda a inclinar la balanza a la hora de decidir si invertir o no en un activo, aunque nosotros tratamos de entender la conducta humana para aprovechar las ineficiencias del mercado. El ‘behavioural finance’ es importante, si bien al final en lo que hay que fijarse es en el precio”.

La valoración es un aspecto crucial para Nevado. “Queremos invertir en acciones y bonos que estén baratos. Para hacerlo bien es importante el dinamismo de la cartera y ser capaz de incrementar la exposición a la renta variable cuando detectes oportunidades de valoración y reducirla cuando ocurra lo contrario. Lo mismo con la renta fija. Hoy, la bolsa se presenta más atractiva que la deuda. El valor está en la renta variable europea y asiática. Sin embargo, no puedes renunciar a los bonos. En una cartera bien diversificada tienes que tener activos descorrelacionados que te protejan en caso de que una clase de activo se comporte mal. Así, si algo no funciona, puedes compensarlo”.

Según Nevado, la conducta humana explica buena parte del comportamiento de los mercados. “Está demostrado que saber con antelación cuáles van a ser los beneficios de las compañías no te garantiza ganar dinero en renta variable”. En estos momentos, por ejemplo, existe una cierta obsesión en el mercado por el tapering, algo que en su opinión genera oportunidades. También aprecia un problema con el asset allocation tradicional. “Desde el año 2000, la mejor inversión ha sido la renta fija corporativa, clase de activo que ha ofrecido una mayor rentabilidad y una menor volatilidad que la renta variable”. De este modo, asumir más riesgo no habría sido garantía de éxito.

En un entorno en el que si dejas tu dinero en el banco pierdes por la inflación, si inviertes en bonos a 10 años es probable que veas cómo el valor del activo se deprecie y la deuda con grado de inversión cotiza con una tir del 2%, Nevado apuesta por la renta variable, un mercado en el que, a su juicio, todavía faltan muchos inversores por entrar. “Esto se debe principalmente a que el inversor tiene miedo a que se produzca un nuevo colapso de los beneficios empresariales, lo cual ha hecho aumentar significativamente su aversión al riesgo. Cuando hay miedo hay que comprar: cuando hay euforia, vender”, afirma el experto.

El peso de la experiencia reciente

La experiencia reciente es un aspecto que, según Nevado, jugará un papel muy relevante en el medio plazo. “El inversor sigue pensando equivocádamente que los bonos protegerán su capital. Cuando se ponga en marcha el tapering, los tipos empiecen a subir y sufra minusvalías, se preguntará por qué está en bonos y la percepción y la conducta empezará a cambiar. Lo mismo ocurrió en 2008. El inversor alemán vio cómo el valor de sus activos en renta variable se reducía en un 50%. Esto es algo que todavía hoy explica el fuerte perfil conservador. Solo cuando las tires de la deuda pública alemana empiecen a subir, empezará a reaccionar y a mover su cartera”.

Alemania, una de las grandes apuestas: Estados Unidos, un mercado caro

De hecho, Nevado considera que esta es una de las razones que le hacen ser muy optimista sobre la evolución del mercado de renta variable alemán. “La mayor parte de los fondos de pensiones son muy conservadores y están en renta fija. Al mismo tiempo, la política monetaria del BCE y los indicadores macroeconómicos están mejorando, lo cual crea un entorno muy favorable para la bolsa alemana”. Otro de los mercados sobre el que muestra su optimismo es el japonés, al que destina el 5% de su cartera. “El país ha orientado su política a hacer aumentar la inflación, depreciar su divisa e impulsar a un mercado bursátil que está barato”. También encuentra las valoraciones de China atractivas.

En su opinión, los bancos centrales van a seguir manteniendo los tipos de interés en niveles bajos durante un prolongado periodo de tiempo, lo cual es otro factor que hace que el entorno para la renta variable sea muy favorable. En este sentido, el mal comportamiento registrado por la renta fija tras el anuncio de la Fed es un toque de atención muy importante que debería poner sobre el aviso al inversor. Tal y como explica, haber comprado renta fija en mayo le habría hecho perder al inversor un 20%. “La conducta humana hace que el inversor, cuando pierde, entre en pánico y venda. Por el contrario, cuando invierte y gana, compra más. Lo correcto es hacer justo lo contrario”.

Aunque Nevado lleva tres años al frente del M&G Dynamic Allocation, la trayectoria del gestor en M&G Investments es muy dilatada. Durante 25 años se ha enfocado en identificar activos baratos para comprar y activos caros para vender. “Estados Unidos, por ejemplo, ha dejado de ser un mercado barato, aunque existen oportunidades muy interesantes dentro de su sector financiero, dada la negativa percepción que tiene el inversor sobre unas entidades que nosotros vemos hoy desapalancadas y recapitalizadas”. Más interesante le resulta el mercado británico, al que destina el 10% de la cartera y donde encuentra más oportunidades.

Oportunidades en emergentes

El gestor también ha estado incrementando el peso en cartera de algunos emergentes. “Turquía ha sido desde mayo el peor mercado. El inversor lo ha penalizado por su excesivo déficit por cuenta corriente y por el impacto que el tapering podría provocar en su economía. Nosotros hemos añadido acciones turcas a la cartera, lo mismo que hemos hecho con títulos de compañías afincadas en países que, a nuestro entender, se han visto especialmente castigados, como Corea o China”, revela. Esta mejoría de la percepción sobre estos mercados la sustenta en la valoración y en el hecho de que los beneficios empresariales de sus compañías hayan aumentado.
 

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