El inversor español huye de los instrumentos vinculados a los mercados financieros


Julio Segura, presidente de la CNMV, destaca el fuerte descenso que se ha producido durante la crisis en la cartera de los ahorradores españoles de los instrumentos vinculados a los mercados financieros, como acciones, renta fija y fondos de inversión. Si en 2007 representaban el 45% de la cartera, a mediados de 2011 su peso se ha reducido al 33% del total.


En el caso de los fondos de inversión, su peso ha caído del 10,2% al 6,4% de la cartera de las familias españolas. En la actualidad, los fondos de inversión cuentan con un peso similar al que tienen las acciones cotizadas en su patrimonio, en torno al 6% del total.


En la conferencia inaugural de la jornada sobre la defensa del ahorro en España organizada por Adicae, el máximo responsable del organismo supervisor destacó las tres fases por las que han pasado las familias españolas desde el estallido de la crisis en 2007. En la primera de ellas, hasta marzo de 2009, el incremento de la aversión al riesgo provocó que la inversión en activos financieros descendiera hasta el 2,5% del PIB, con volúmenes que representaban la cuarta pare de lo que invertían antes de la crisis. En esos años, su preferencia fue por los depósitos en detrimento de los fondos de inversión.


En la segunda fase, durante los tres últimos trimestres de 2009, se recuperó la inversión en activos financieros para suponer el 5% del PIB. Por productos, se produjo un traspaso desde los depósitos a plazo a depósitos a la vista. Además, se atenuaron los reembolsos en participaciones en fondos de inversión y se recuperó ligeramente la inversión en acciones y seguros.


En la última y tercera fase, desde inicios de 2010 hasta hoy, se produjo un nuevo incremento de la aversión al riesgo y cayó el peso hasta un mínimo del 1,7% del PIB a mediados de este año. Según destaca Segura, los depósitos bancarios han pasado de representar el 38% del total en 2007 a casi el 50% a mediados de 2011.

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