“El interés por los activos seguros va a cambiar; estamos cerca del punto de inflexión”


¿Qué hay ahí fuera? ¿Qué podemos obtener? ¿A qué precio? Para David Herro, consejero delegado y gestor de carteras de Harris Associates, boutique de Natixis Global Asset Management, estas son las tres preguntas que hay que hacerse a la hora de dar una visión sobre perspectivas de cara a un 2013 que, en el caso de la renta variable, se presenta como un ejercicio en el que, a su juicio, se puede comprar a precios atractivos con la expectativa de generar rentabilidad a largo plazo. “La clave para los inversores es el enorme volumen de dinero aparcado en activos seguros frente a la pequeña cantidad destinada a renta variable”, asegura.

Según explica el experto en un artículo, la mayor confianza de los inversores en una recuperación económica sostenida le lleva a creer que, en algún momento, parte de todo ese dinero que se ha refugiado en activos seguros será invertido en acciones que cumplan unas características defensivas. “Durante los últimos dos años, los mercados han tenido que hacer frente a una larga lista de circunstancias –terremoto y posterior tsunami en Japón, crisis del euro, abismo fiscal- que han supuesto un desafío para la economía global. El hecho de que esto forme parte del pasado será muy positivo para los mercados de renta variable”, afirma el experto.

A su juicio, en algún momento habrá un cambio en la voluntad de los inversores a aceptar tasas de rentabilidades reales negativas, como las que ofrecen algunos activos de renta fija. “Si te fijas en la deuda del Tesoro de Estados Unidos, por ejemplo, la tasa de retorno real no se vuelve positiva hasta más allá del bono a 10 años. Esto es un comportamiento perverso”, apunta. “Normalmente, el inversor no acepta voluntariamente una tasa de rentabilidad negativa. Pero, actualmente, tenemos una situación especial en la que el miedo ha generado una especie de optimismo revocado. Creo que esto va a cambiar: estamos acercándonos al punto de inflexión”, señala.

Y, cuando lo haga, Herro considera que el dinero saldrá de activos como los ‘bunds’ o los ‘treasuries’ y entrará en renta variable. Por ahora, el experto considera que para 2013 se esperan algunos datos que podrían devolver parcialmente el optimismo a los inversores, mejorando su percepción. Entre ellos, el mayor crecimiento económico que, tal y como reconoce, prevé para las economías emergentes. “Esperaría para este año un repunte del PIB en países como China, India o Brasil”, indica. Esto en su opinión es importante teniendo en cuenta que los emergentes han sido los propulsores del crecimiento mundial.

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