El G-20 respalda el rescate de la banca española y busca fórmulas para el crecimiento


España no es una de las 20 mayores economías del mundo, pero sin embargo se ha convertido en uno de los países protagonistas de la última reunión del G-20, que se celebra hasta hoy en Los Cabos (México). La solvencia de la economía española y los efectos que cualquier problema del país pudiera tener en la zona del euro la han convertido en el principal tema de negoación y debate en este foro internacional, junto a las dificultades griegas. Tan es así, que en la declaración final que está terminando de perfilarse habrá un apoyo explícito al rescate de la banca española, según el borrador al que ha tenido acceso Efe.

"Damos la bienvenida al plan de España para recapitalizar su sistema bancario", asegura el documento, en el que se aboga por mejorar el funcionamiento de los mercados financieros en Europa y por romper la vinculación entre el riesgo bancario y el riesgo soberano. Esta frase, que también verbalizaron los líderes europeos, generó mucha confusión, ya que se entendió como que el rescate a la banca española, por ejemplo, irá directamente a las entidades y serán ellas las únicas que tengan que responder por los pagos y los impagos, sin interponer para nada al Estado. Si eso fuera así, debería tener importantes efectos en la prima de riesgo del país, ya que las administraciones públicas no tendrían que garantizar los 100.000 millones prometidos por Europa a la banca. 

En este contexto, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy se ha manifestado descontento con el mecanismo de ayuda a la banca española porque sí vincula el riesgo bancario con el soberano y lo ha calificado de "tremendamente dañino", según informa Efe.

En el documento, hay también un impulso del G-20 a la zona del euro para avanzar hacia una arquitectura financiera más integrada en la supervisión bancaria, la liquidación y capitalización de entidades y un fondo de garantía de depósitos común. 

Además de las incertidumbres en torno a España y a Grecia, en la cumbre del G-20 se está debatiendo un aspecto fundamental para el futuro de las economías mundiales: planes de estímulo del crecimiento. El debate en torno a si hay que apostar por la austeridad o el crecimiento sigue vivo y, de hecho, durante la tarde se produjo una reunión no anunciada previamente entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel, para intentar confluir hacia una estrategia común. La idea es que en el documento final haya un mensaje claro en pro de las medidas de crecimiento. Se espera que se más contundente que en las últimas reuniones, aunque se da por hecho que Alemania impondrá que sigan apareciendo las exigencias de reformas y ajustes. 

Con respecto a Grecia, la UE y el FMI firmarán un nuevo memorando sobre el segundo rescate que incluiría una mayor flexibilidad en los plazos, anuncia Efe. La situación de inestabilidad e incertidumbre del país heleno fuerza a los organismos europeos a modificar y relajar el calendario, especialmente después de la elección de un nuevo gobierno el pasado domingo.

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