El fondo Generation IM critica la fusión de Iberdrola con Renovables


El pasado 22 de marzo, los consejos de administración de Iberdrola y de Iberdrola Renovables aprobaron la fusión de ambas compañías. El 30 de mayo, los accionistas de Renovables votarán el acuerdo, que incluye el reparto de un dividendo extraordinario de 1,2 euros por acción.

Iberdrola controla el 80% de Renovables y el acuerdo saldrá adelante. Pero no todos los accionistas están satisfechos con él. Varios inversores institucionales de Renovables consideran que el precio es demasiado bajo (la oferta final valora los títulos de Iberdrola Renovables en 3,08 euros) y que no se reconoce el potencial de recuperación del valor en el largo plazo.

Entre los descontentos, destaca Generation Investment Management, el fondo de inversión socialmente responsable promovido por Al Gore, ex vicepresidente de EE.UU. y activista medioambiental, y por David Blood, ex consejero delegado de Goldman Sachs Asset Management.

Fuentes cercanas a Generation IM critican el precio y las maneras en las que se ha realizado la operación. “El punto de vista de Generation es que esta operación representa un daño para los accionistas minoritarios. Supone un perjuicio a largo plazo para Iberdrola y para su credibilidad entre inversores institucionales. Y también menoscaba la credibilidad de España y de las compañías españolas que quieran captar inversores internacionales en el futuro”, señalan.

Desde la entidad, consideran que “si Iberdrola cree que ha actuado en defensa del interés de los minoristas, debería abstenerse en la votación y dejar que los minoritarios decidan. Esto sería lo correcto desde un punto de vista de buen gobierno corporativo”, afirman.

“Iberdrola ha actuado como cabría esperar de una empresa de mercados emergentes, donde el buen gobierno corporativo importa menos. Es una operación legal, pero inadecuada desde el punto de vista del buen gobierno corporativo”, añaden las mismas fuentes.

Generation IM, que cuenta con fondos que invierten en compañías cotizadas y también productos de capital riesgo, tiene entre sus principios fundacionales el promover el buen gobierno corporativo.

“Iberdrola se aprovecha de la situación en su beneficio y en perjuicio del resto de accionistas de Renovables. Todo el tiempo se comunicó que la inversión en Renovables era de largo plazo”, añaden las mismas fuentes.

Generation IM también cuestiona la independencia de los bancos de inversión que asesoran en este tipo de operaciones. Y eso que su fondo, al haber entrado en la compañía después de la OPV, logrará salir con plusvalías de Renovables.

Algo que no pueden decir los inversores que sí participaron en la salida a bolsa. En diciembre de 2007, Renovables tuvo un precio de salida de 5,30 euros por título. La oferta de 3,08 euros implica valorar la compañía aproximadamente a 1,1 veces el valor neto de sus activos. Esta oferta supone una mejora de un 3,4%, según la propia compañía, frente a la inicial de 2,978 euros por título realizada por Iberdrola.

“La oferta ha caído como un jarro de agua fría para algunos inversores institucionales y ha abierto la discusión sobre los niveles de buen gobierno corporativo en muchas empresas españolas”, reconocen desde una consultora.

La cotización de Renovables alcanzó un máximo de 6,28 euros por acción y llegó a caer hasta un mínimo de 2,01 euros por título en 2008.

 

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