El dinero sale de los fondos de inversión… y entra en los ETF


De 2005 a 2007, los flujos de capital destinados a los fondos dominaban la industria de la inversión, pero desde 2008, la gestión pasiva parece haber tomado el relevo. Así, si en los tres años siguientes a 2005 los inversores suscribían capital en fondos de forma creciente y en proporción mucho mayor a los fondos cotizados -943.000 millones de dólares de forma global en 2005, cantidad que se incrementó un año después hasta 1,1 billones y en 2007 se situó en 1,44 billones de dólares de entradas netas-, la tendencia se ha invertido y son ahora los ETF no sólo los que más captan sino también los únicos que captan cuando sale dinero de los fondos mutuos.

 

Así, mientras la industria de los ETF iba desarrollándose en paralelo desde 2005, con captaciones también en ascenso -de 65.000 millones, 96.000 millones y 178.000 millones de forma anual en el trienio-, desde el estallido de la crisis crediticia la gestión pasiva ha aumentado su atractivo. Según datos de un informe de BlackRock, no sólo lograron captar 272.000 millones de dólares en un 2008 que vio salidas en fondos de 136.000 millones, sino que atrajeron más capital en un 2009 de recuperación (169.000 millones en ETF frente a 110.000 millones en fondos de inversión). La situación de 2008 se repitió en 2010 (salidas de 98.000 millones en fondos y entradas de 173.000 millones en ETF), un patrón idéntico al que está ocurriendo en 2011. Así, de enero a agosto, los fondos cotizados han captado 113.000 millones de dólares, una cantidad algo mayor a los 108.000 millones de salidas netas de los fondos mutuos.

 

Entre las razones de este cambio de tendencia y mayor atractivo de la gestión pasiva, los expertos señalan sus bajos costes, su alta liquidez y rica gama –que cubre todas las clases de activos- y su importante uso en carteras que combinan la gestión activa y la pasiva –en la que los ETF se utilizan en sustitución de otros formatos de inversión, como los futuros-, considerando también la dificultad de los gestores activos de batir de forma consistente a sus índices de referencia.
“La tendencia refleja de forma global cómo los clientes han sido atraídos por ETF como instrumentos con exposición a índices muy líquidos y que replican varias clases de activos de forma muy precisa, algo atractivo en un escenario donde los fondos de inversión no han logrado batir de forma consistente a sus benchmarks”, explica Nizam Hamid, responsable de la estrategia de ETF en Lyxor.

 

Iván Pascual, director de ventas de iShares Iberia, destaca el crecimiento de una industria que ofrece transparencia y liquidez en un entorno complicado. “Desde que estalló la crisis de crédito en 2008 vivimos un entorno financiero de mayor volatilidad e incertidumbre que años atrás. Los ETF a nivel global crecen con fuerza gracias primordialmente a la liquidez y la trasparencia que ofrecen frente a otros productos de inversión”, comenta. Pero además, para el experto, el crecimiento del volumen en ETF no sólo ha de compararse con el crecimiento frente a fondos tradicionales, sino frente a otros vehículos como opciones, futuros, notas estructuradas, acciones etc, pues en el mercado existe una clara separación entre productos de beta como los ETF y productos de alfa como los fondos tradicionales, que está llevando a que “los clientes contemplen el ETF no como alternativa a un fondo tradicional, sino como alternativa a un futuro, por ejemplo”, en un contexto en el que cada vez más los inversores combinan soluciones de gestión activa y pasiva.

 

“A nivel global el volumen en ETF tan sólo representa el 6% del total de activos en fondos tradicionales, lo cual indica que queda camino por recorrer”, afirma. Pascual señala que “El 50% de la negociación bursátil en el mes de agosto de este año se canalizó vía ETF, indicando claramente la importancia que cobran estos productos frente a derivados o nota indiciadas que pueden presentar riesgos adicionales”.

 

Por regiones, los ETF han visto flujos positivos en los últimos siete años en EEUU, mientras el capital viene saliendo de los fondos desde el año 2009, sumando 513.000 millones en reembolsos netos desde entonces frente a entradas de 296.000 millones en ETF, con datos hasta agosto de 2011. En Europa, los ETF también han captado capital desde 2005, pero la industria de fondos de inversión sólo vio salidas de dinero en 2008 (de 33.000 millones de dólares según datos de BlackRock). Con todo, desde 2009 los ETF superan a los fondos activos en captaciones: 45.000 millones en 2009 –frente a 11.000 en fondos-, 44.000 el año pasado –el doble que en fondos- y 27.000 millones de enero a agosto –frente a 16.000 millones-.

 

FLUJOS EN ETF GLOBALES FRENTE A FONDOS DE INVERSIÓN TRADICIONALES DESDE 2005 HASTA AHORA

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