El dilema de Alejandro


El dilema de Alejandro

Miguel de Juan Fernández- A bordo del ARGOS 6 Junio 2014

“Cuando hablas de resolución de la crisis, te estás refiriendo a atacar los problemas fundamentales que te metieron en problemas en primera instancia. Y el problema fundamental que aún seguimos enfrentando es el exceso de deuda. No excesiva deuda pública, fíjense, sino excesiva deuda en los sectores público y privado. Para resolver eso, necesitas reestructuraciones y liquidaciones. Eso es política del gobierno y no del banco central. Los bancos centrales no pueden rescatar instituciones insolventes. En todo el mundo occidental, e incluyo a Japón, los gobiernos han fracasado resueltamente en ver que ellos tienen la responsabilidad de tratar los problemas subyacentes. Con la ultra laxa política monetaria, los gobiernos no tienen incentivos para actuar. Pero si no solucionamos esto ahora, estaremos en peor situación que antes. ……… Tenemos un montón de compañías y bancos zombis por ahí. Eso es una preocupación especialmente en Europa, donde el sector bancario es simplemente un continuo negar, negar y negar. Con los tipos de interés tan bajos, los bancos simplemente siguen refinanciando todo, pretendiendo que todo el dinero sigue estando ahí. ……….… Me encantaría ver un retorno a la banca limitada, a la titularidad privada de la propiedad, a que la gente vaya a prisión cuando hacen cosas malas.”

William White- ex economista jefe del BIS

The Cost of Code Red-John Mauldin, April, 26  2014

 

Cuando Alejandro entró en la ciudad de Asia Menor, Gordio, lo hizo con vistas a lograr algo que nadie antes que él había realizado y que significaría un fuerte símbolo para animar a sus hombres y asustar a sus rivales sobre las hazañas que lograría, en concreto el dominio de Asia. Tal era la profecía que se reservaba para quien lograra resolver el nudo de Gordio, el nudo gordiano. En efecto dicha profecía reservaba la gloria de la conquista de Asia para aquél que lograra separar el yugo del carro, que estaban atados mediante un enorme y complicadísimo nudo. Muchos antes lo habían intentado, por supuesto, ya que la sed de conquista es difícil saciarla entre los hombres pero Alejandro era especial. Había estudiado con el mismo Aristóteles y cuando decepcionado y disgustado vio que no había forma de conseguir desatar el nudo, antes de rendirse y claudicar en su empeño de gloria, pidió que le leyeran otra vez y literalmente, lo que decía la profecía. Dado que yo no estaba allí, permitidme que más o menos os lo diga en su espíritu ya que no en sus palabras exactas. Decía así:

La gloria eterna  y el dominio sobre toda Asia recaerá sobre quien logre separar el yugo del carro, así cantan los Hados.

Dado que sois lectores bien avispados no habréis necesitado que resaltara la palabra “separar”, pero por si hay alguno leyendo que sea tan torpe como yo he preferido resaltarlo no vaya a ser… El caso es que cuando Alejandro oyó esa palabra, sonrió. Utilizando el pensamiento lateral, sacó su espada de la vaina y dando un poderoso mandoble (hoy estoy épico, ¿eh?) cortó el nudo, separando al instante el yugo del carro y dando cumplimiento así a la profecía.

Lamentablemente parece que hoy no tenemos un Alejandro que corte el nudo sino que todos están empeñados en hacer un nudo más, haciendo que las cosas se compliquen más en el futuro. Es como si al enfrentarse con el nudo gordiano, hicieran otro nudo diciendo: “éste nudo era muy fácil de desatar, pero con el que he hecho yo ahora es mucho más complicado”, no sea que reconozcan su incapacidad. La cita de William White creo que debería preocupar a todos los que se ven involucrados de una u otra forma en el sector financiero pues señala que, en su opinión- que merece mucho respeto- los bancos centrales, los gobiernos y el sector financiero están poniendo un nuevo nudo al problema inicial que nos trajo hasta aquí. Como él dice necesitas reestructuraciones y liquidaciones.

Perdonadme la autocita, pero en el libro El lemming que salió raro (Ed. Eje Producciones Culturales, 2012) comenté precisamente esto, que teniendo ante si dos posibilidades, la mala y la peor, habían elegido la peor porque la mala no estaban dispuestos a afrontarla. Ello genera lógicamente un enorme daño moral ya que la solución para ir tirando que han elegido, el decidir inyectar dinero de la nada con vistas a sostener el valor de los activos para evitar esas quiebras y ajustes de las malas inversiones generadas durante el crecimiento de la burbuja anterior, se basa en que paguen justos por pecadores. Y olvídense los demagogos de criticar sólo a los bancos; los bancos centrales y los estados han sido los cómplices necesarios (y bien a gusto lo han hecho) para reducir , una vez más, la esfera de las libertades de los ciudadanos a costa de crecer ellos. …y dudo que a los que critican la salvación de los bancos y propugnan el crecimiento del estado estén en contra de que los estados pierdan poder sobre la gente,…no está en su ADN como estamos viendo tras las elecciones europeas.

Naturalmente a ningún gobernante le gusta ser el que le diga a sus votantes: “Españoles, tenemos un problema y ese problema viene porque existe un exceso de deuda, deuda que desde los gobiernos y nuestros amigos bancos centrales hemos fomentado y que vosotros, incautos, habéis asumido. Pero ahora cuando todo se ha torcido, alguien tiene que pagar y ello implica que muchos bancos y empresas quebrarán, al hacerlo muchos españoles os iréis a la calle (seamos educados y no califiquemos a la pobre calle), muchos ahorradores que confiabais en vuestros bancos y cajas perderéis vuestro dinero de forma directa o porque os hagan una quita o porque os lo canjeen por acciones de las nuevas entidades,…y los accionistas o acreedores de estas entidades perderán todo su dinero o una gran parte de él (sí, incluyéndote a ti presidente de tal o cual banco,…lo perderás todo),…sean españoles o bancos alemanes o franceses. Todos vais a pasarlo mal, incluyendo funcionarios y otras entidades o sectores que hasta ahora están cobrando subvenciones del presupuesto público, pues lo que no podremos, en esa situación en la que veremos cómo somos un 30-40% más pobres, es mantener el mismo presupuesto esquilmando a los ciudadanos. Parados y pensionistas, agarraos fuerte porque veréis reducidas vuestras prestaciones. Políticos autonómicos y locales, se os recortarán los presupuestos una barbaridad, así que preparaos para echar a muchos paniaguados,…pero tranquilos, que los estatales daremos ejemplo. Tras pasarlo mal, MUY MAL un par de años para limpiar todos los excesos, empezaremos de nuevo porque somos españoles y a nosotros no hay crisis que nos pare, y a partir de ahí será difícil que volvamos a caer en la misma piedra porque el recuerdo de lo mal que lo hemos pasado mientras limpiábamos la porquería seguirá muy presente. Y nuestro crecimiento a partir de ahora será sano y estará fundado en sólidos fundamentales. Gracias por escuchar." Mejor una vez rojo que ciento….

No, evidentemente es mucho mejor decirles a todos: tranquis tíos que pa´eso estamos nosotros aquí, que somos súper poderosos  y podemos con todo (y en bajito y para ellos mismos se dirán- la liamos al principio, como para no solucionarla ahora, jaja). Y claro, la gente prefiere que se le diga que cualquier problema que tenga vendrá papá Estado y el tío Banco Central y se lo van a solucionar. Lo que no les dicen (y después parece que tampoco quieren verlo aunque se indignan) es que a quien les van a solucionar las cosas son a los que más involucrados estuvieron en traer la crisis inicial y que se les solucionará haciendo que muchas personas lo van a pasar muy mal y que muchos ahorradores van a sufrir una barbaridad.

Quizás cuenten con que el miedo que pueden meterles (o yo o el diluvio) en el cuerpo es tal que no van a aprender en la vida y que para la próxima, que según William White, es lógico que la tengamos y puede que mayor podrán volver a colársela. En su momento volverán a hacer otro nudo en Gordio y hasta la siguiente. ¡Esto es todo, amigos!

Un abrazo a todos y hasta el próximo artículo.

miguel.dejuan@hotmail.com

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