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"El desempeño relativamente pobre de los mercados emergentes hace que las valoraciones sean atractivas"


Las posibilidades de obtener destacables rentabilidades han llevado a que los grandes fondos internacionales inviertan 2.200 millones de dólares en el 2014 en los mercados fronteras, incluyendo Argentina y Vietnam. En cambio, han retirado unos 720 millones de dólares de los mercados emergentes. Esto supone un alza interanual del 19% en el índice de Mercado Frontera MSCI en lo que va de año, frente al avance de apenas el 6% registrado por su homólogo de los mercados emergentes, y del 2,2% en el índice global de referencia del MSCI.

Peter Marber, gestor de fondos de Loomis Sayles & Co (filial de Natixis Global Asset Management), comentó a The Wall Street Journal que los “inversionistas deben recordar que los mercados frontera son altamente volátiles y riesgosos", y que "son un perfecto ejemplo de caveat emptor”. Es decir, que la responsabilidad última de la compra recae únicamente en el comprador, quien debería tomar todas las medidas oportunas para asegurarse de la calidad de lo que obtiene, para evitar posibles probelmas. El experto lo tiene claro, y entre los mercados fronteras y los emergentes, prefiere a los grandes mercados emergentes para este año, porque su desempeño relativamente pobre en comparación con otros activos, hacen que las valoraciones sean atractivas.

La atracción a estos mercados de rápido crecimiento ha sido amplia. Por ejemplo, recuerda que en junio, el fondo soberano más grande del mundo, el de Noruega con 886,000 millones de dólares, incluyó los mercados frontera a su portafolio de inversiones. El problema para muchos inversionistas es que las oportunidades en los mercados frontera son pocas y la competencia feroz.

Además, y aunque el desempeño de estos mercados resulta interesante, también generan preocupación ante la posibilidad de que el motor de las ganancias sea la oleada de efectivo que fluye a estos mercados pequeños, y no unas mejores perspectivas de inversión. A esto se le añade los temores de una repentina fuga de capitales. Con una liquidez limitada, una ola de ventas rápidas podría derribar a los mercados frontera. Vale la pena recordar que la capitalización del mercado de todas las empresas incluidas en el Índice de Mercados Frontera MSCI ronda los 109.000 millones de dólares, según MSCI, frente a 4 billones de dólares en el índice de mercados emergentes. Diez valores suponen el 35% del índice MSCI de mercados frontera, según datos de MSCI consultado por The Wall Street Journal. Y que empresas de Kuwait concentran cerca una cuarta parte de la capitalización bursátil del índice, y que Nigeria representa un quinto.

Algunos gestores indican que la razón por la que muchos de los mercados fronteras parecen haber tenido un desempeño tan bueno, se debe a que muchos países han sido recalificados. Por ejemplo, en junio de este año, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos fueron considerados lo suficientemente fuertes como para ser elevados a la categoría emergente, lo que reduce el ámbito de los mercados de frontera y concentrar el flujo de dinero extranjero en menos países. En este sentido, la búsqueda por mejores rentabilidades están llevando a los inversionsitas a invertir en mercados y compañías menos prudentes. Uno de los ejemplos que pone la publicación es el caso de Ecuador: "el país vendió 2.000 millones de dólares en bonos 'basura' a diez años en junio, sólo ocho años después del default que protagonizó en 2008 con 3.200 millones de dólares en deuda".

Por su parte, Peter Marber, gestor de fondos en Loomis Sayles & Co., comenta que "la masiva de liquidez generada por las políticas de flexibilización cuatitava en EE.UU., Europa y Japón, ha bajado el listón para los inversores y hace falta muy poco flujo de capital para impulsar estos mercados."

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