“El crecimiento sostenible de los beneficios empresariales está en los emergentes”


"Una de tareas clave de los inversores globales es evaluar la sostenibilidad del crecimiento de los beneficios de las empresas. Esto implica evaluar su competitividad a escala mundial, así como los principales factores o tendencias que pueden tener repercusión en cualquier momento". Así lo aseguran Virginie Maisonneuve, responsable de renta variable global de Schroders y Katherine Davidson, gestora del fondo de Global Demographic Opportunities de la gestora, en un informe en el que explican la importancia de evaluar la sostenibilidad del crecimiento más allá de la crisis financiera que estamos atravesando en este momento. 

 

"A corto plazo, los mercados destacan por su inconstancia. No obstante, más que nunca, desde mediados de 2011, los mercados han reaccionado de forma muy inmediata a los acontecimientos macroeconómicos del día a día. El interés de los inversores se ha desplazado de un acontecimiento a otro, cada uno de ellos con un enfoque igual de cortoplacista”, aseguran. En su opinión, esto ha ocurrido a costa de un análisis más a largo plazo de los fundamentales de las compañías.  

 

No obstante, desde su punto de vista, la clave para obtener una gran rentabilidad en la inversión reside en la evaluación del crecimiento sostenible más allá de la actual crisis. “En un mundo marcado por desafíos como, por ejemplo, el deterioro del medio ambiente, la escasez de recursos naturales, los crecientes niveles de endeudamiento, el envejecimiento de la población y los fuertes cambios en los niveles de competitividad en todo el mundo, las empresas deben realizar evaluaciones continuas de su capacidad para aprovechar la demanda sostenible de los consumidores”. 

 

El debate en torno a la sostenibilidad del crecimiento de las empresas se centra en factores como la demanda, los recursos y el endeudamiento. Pero, ¿dónde encontrarlo? Según las expertas de Schroders, “el crecimiento sostenible se encuentra en los mercados emergentes, dado que los países desarrollados tienen las manos atadas debido al proceso de desendeudamiento que están atravesando y a la disciplina presupuestaria”. 

 

“Dejando a un lado la calidad de gestión que las compañías necesitan para conseguir éxito, creemos que existen factores clave como la demografía, el cambio climático y el «superciclo» (o el cambiante papel de las grandes economías emergentes en la economía mundial, especialmente en la demanda de consumo, los recursos y la geopolítica) son inseparables del debate sobre la sostenibilidad y tanto los inversores como las compañías deben tenerlos muy en cuenta”, señalan. 

 

 

Puede acceder al informe completo descargándose el siguiente archivo:

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