“El crecimiento del 1%-2% en EEUU tendrá gran impacto en los beneficios empresariales”


La flexibilidad de las compañías de EEUU a la hora de reducir costes, que les permite mantener sus márgenes, es un punto a favor de su futura evolución bursátil. Más aún cuando se prevé un importante crecimiento de los beneficios. De hecho, y debido al estado de apalancamiento operativo de las entidades, “un exiguo crecimiento de entre el 1% y 2% en la economía será suficiente para impactar de forma importante en los resultados”, comentó Sebastian Vargas, director de desarrollo de negocio de Eaton Vance Management International, en la última conferencias de Tressis sobre renta variable.

“El mundo no sólo no se acabó en 2008, sino que además desde entonces las oportunidades de inversión son muy interesantes en EEUU y los inversores que han arriesgado han sido muy bien recompensados”, comentó Vargas, que habló de retornos de entorno al 80% en firmas de mala calidad, del 77% en pequeñas y del 52% en alta calidad, que, al quedarse más rezagadas en el pasado, ahora lo harán mejor.

Y es que la renta variable se verá impulsada además por la necesidad de retornos en un país que remunera la presencia en sus depósitos con 50 puntos básicos, insuficiente para contrarrestar la subida de los precios. Vargas descartó un escenario deflacionista, pues cree que la inflación se moverá de forma estable en un rango de entre el 1,5% y el 2,4% a medio plazo, aunque no rechazó la probabilidad de un escenario hiperinflacionista a largo.

Dividendos más rápidos que la inflación

En este sentido, a la hora de invertir en EEUU, la firma apuesta por compañías con presencia, sólidas y de calidad, de perfil value, alta capitalización, buena gestión y un potencial de crecimiento de entre el 8% y el 10%, que coticen con un descuento de entre el 25% y el 30%. Y, sobre todo, cuyos dividendos crezcan más rápido que la inflación.

“Muchas firmas estadounidenses lo harán, pues tienen flujos de caja libres del 5,5% sobre el PIB, es decir, de 800.000 millones de dólares que pueden utilizar tanto para hacer adquisiciones como para repartirlo a los accionistas, a través de recompra de acciones o vía dividendos”, comentó. Vargas prefierefirmas que opten por esta última vía.

Consumo discrecional y tecnologías de la información

Entre sus sectores sobreponderados y donde ve más valor está el consumo discrecional, con firmas como MacDonald’s o Wal-Mart, así como petroleras como ConocoPhilips, farmas como Abbot Laboratories o la empresa de alimentación europea Nestlé, pues la cartera de su fondo de bolsa estadounidense puede invertir hasta un 10% fuera. También sobrepondera el sector de tecnologías de la información, con una posición de entre el 7% y el 8% en cartera, si bien a la hora de gestionar tampoco se apuesta en exceso por un determinado sector. “Preferimos la diversificación”, dijo Vargas. Entre las firmas que infrapondera está Procter&Gamble, Chevron, Berkshire Hathaway, AT&T o Citi.

El exceso de retorno con respecto al índice procede en un 80% de la selección de firmas y en un 20% del análisis macro, muy poco relevante, así como las divisas, si bien contempla una apreciación del dólar, no tanto frente al euro como frente a otras monedas.

En la conferencia, Vargas explicó el perfil de Eaton Capital y su estrategia de inversión, que sigue tres pasos: análisis de la industria, análisis de la compañía y análisis de la valoración, que llega a un precio ponderado fruto del análisis de tres posibles escenarios y que sirve como referencia de su valor intrínseco. Así, se pasa de un universo de 550 firmas con más de 5.000 millones de capitalización bursátil, a 350, y de ahí cada analista selecciona un centenar, hasta construir una cartera de entre 60 y 80 nombres.

Reconocer los errores

La venta se produce por cuatro potenciales situaciones: cambios de fundamentales de la firma, la existencia de mejores oportunidades, el alcance del valor intrínseco o la pérdidas de entre el 15% y el 20% con respecto al precio de adquisición. “Aceptamos que nos podemos equivocar”, afirma Vargas.

Con 180.000 millones de dólares en activos y más de 80 años gestionando de forma conservadora, Eaton Vance cuenta con 160 analistas y gestores, también accionistas de la compañía, dando opciones al inversor que no busque un fondo concreto, sino a un gestor específico, siguiendo el dicho “don’t buy the fund; buy the manager”. La firma cotiza en el FTSE, con una capitalización de unos 3.500 millones. Además de en acciones de EEUU, sus fondos invierten en emergentes, en estrategias global macro, en créditos bancarios ya fuera del universo UCITS, y en renta fija high yield.

 

 

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