El cambio es constante: del cambio de entorno de inversión al cambio disruptivo


TRIBUNA de Jim Caron, managing director de Morgan Stanley Investment Management. Comentario patrocinado por Morgan Stanley IM.

Adaptarse al cambio en los mercados financieros, es un componente esencial de nuestra filosofía de inversión. En los años que siguieron a la crisis financiera global, comprendimos cómo las políticas de los bancos centrales y la regulación inciden en la liquidez y modifican el entorno de mercado, fenómeno al que nos referíamos como cambio del entorno de inversión. Mediante la implementación de estrategias de gestión activa, hemos creado una solución para nuestros clientes, centrándonos en este cambio del entorno de inversión. Nuestro fondo, Global Fixed Income Opportunities (GFIO), cuenta con la estrategia y el tamaño adecuado para el entorno de inversión actual, lo que nos permite ser ágiles y escoger activos de manera selectiva para generar alfa.

Los gestores también deben tener en cuenta actualmente los cambios disruptivos. Este tipo de cambio nace de las innovaciones tecnológicas que ponen a prueba las estrategias de inversión tradicionales, así como sus resultados. Los gestores más tradicionales que tarden en adaptarse, se enfrentarán a estas dificultades en áreas altamente dinámicas, como las relacionadas con la información y la transformación de datos. Consideramos que estos cambios disruptivos son el motor que está haciendo que los factores del mercado pasen de ser estáticos a dinámicos, y creemos que la gestión activa es una solución para quienes sean capaces de adaptarse e implementar cambios estratégicos.

  • Los datos económicos y el flujo de información financiera se recibían en plazos perfectamente previstos: desde publicación de datos económicos como la temporada de publicación de resultados. Los gestores recibían todos los datos al mismo tiempo, los analizaban y tomaban una decisión. De esta forma, se creaba un equilibrio estático, un precio razonable para un activo financiero con una variación previsible en base a la información pasada conocida. El precio variaba cuando se conocía información nueva.
  • Los avances tecnológicos han facilitado que se capten datos en tiempo real en grandes cantidades desde diferentes fuentes no estáticas. La enorme cantidad de datos, que solían considerarse ruido, ahora pueden transformarse en señales. Las percepciones acerca de las valoraciones de los activos, actualmente dependen menos del calendario. Esto crea un equilibrio dinámico en el que la información en tiempo real, tiene una mayor influencia para ajustar el precio de un activo y crear una variación de precios menos previsible, con independencia de que responda a factores humanos o automáticos.

Los gestores deben incorporar los nuevos avances tecnológicos a su proceso de toma de decisiones y gestionar el riesgo de modo diferente. El cambio disruptivo consiste en pasar de un equilibrio estático a otro dinámico, con respecto a los precios y las valoraciones de los activos. Como resultado, la volatilidad de los precios de los activos puede evolucionar de forma diferente, lo cual consideramos una oportunidad para quienes primero se adapten a este cambio. Los gestores activos que comprendan esta nueva realidad y cuyas estrategias presenten el tamaño adecuado para ser ágiles e introducir rápidamente ajustes, serán los mejor posicionados para obtener resultados positivos durante este periodo de cambios disruptivos.

En Morgan Stanley Investment Management, convertimos, lo que algunas personas considerarían cambios disruptivos en oportunidades, mediante la creación de carteras diseñadas para reducir el ruido y centrarse en las señales. Tomamos nuestras decisiones de inversión y diseñamos estrategias de inversión consecuentemente para optimizar los resultados. Contamos con la capacidad para ajustarnos a esta nueva dinámica, pero a la vez permanecemos fieles  a los principios fundamentales económicos, lo cual consideramos la combinación adecuada.

Una asignación de activos dinámica también aporta valor. Aquí es donde nuestras capacidades globales suponen una ventaja, pues amplía la gama de bonos disponibles a nivel global  que podemos seleccionar, a fin de confeccionar carteras diversificadas con menores riesgos de correlación. Proceder de este modo, no solamente se ha traducido en sólidas rentabilidades absolutas, sino también en mejores rentabilidades ajustadas por riesgo con una ratio de Sharpe de 1,3 desde el lanzamiento de nuestro fondo en 2011.

El fondo Global Fixed Income Opportunities es una cartera diversificada de renta fija, con el tamaño adecuado para adaptarse rápidamente al dinamismo actual de la economía, con un posicionamiento que ofrece rentabilidades atractivas reduciendo al mismo tiempo la volatilidad de dichas rentabilidades al mínimo, mediante una gestión activa. Pensamos en este fondo como una cartera de rentabilidad total sin limitaciones.  Prevemos que la cartera evolucionará adecuadamente en entornos favorables para los bonos, y ayudará o conservará el capital en coyunturas no tan positivas para el mercado de renta fija

El cambio solo es disruptivo si no puedes adaptarte a él.

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