El 'buen verano' de Carmignac Gestion


La cautela de Carmignac Gestion le había ocasionado problemas en el arranque del año. Pero, con las caídas de los mercados en el verano, su visión se ha demostrado adecuada para este entorno. El Carmignac Patrimoine, el fondo mixto flexible estrella de la entidad, gana un 8,48% en los últimos tres meses (con datos a 12 de septiembre de Fund Radar, el buscador de fondos que Allfunds Bank suministra a los usuarios profesionales de Funds People). En el último mes, el fondo (también en su clase “A”) se apuntó un 4,39% y en los últimos doce meses gana un 3,51%.  En los últimos tres años, el fondo consigue una rentabilidad anualizada del 10,99%, con una volatilidad del 8,94%, lo que ofrece una ratio de Sharpe del 1,18.

 

“Mantenemos una gran cautela. Esa es la razón por la que lo hicimos bien en el verano. En el corto plazo seguimos siendo cautos. Consideramos que la situación no ha cambiado. Y creemos que la desaceleración sigue siendo menospreciada por el mercado”, asegura Didier Saint-Georges, miembro del comité de inversión de Carmignac Gestion. Saint-Georges forma parte del equipo que toma las decisiones de inversión tanto en el Carmignac Patrimoine, como en el Carmignac Investissement. 

 

Este fondo ganó un 5,23% en el último mes y un 7,46% en los tres últimos meses. A un año, el producto se apunta un 2,25%. En tres años, la rentabilidad anualizada es del 10,79%, con una volatilidad del 20,88%, lo que ofrece una ratio de Sharpe del 0,57. En los primeros meses del año, el panorama no era tan positivo para el producto. En lo que va de 2011, el fondo pierde un 3,81%.

 

Saint-Georges explica que mantuvieron su visión a pesar de que el mercado parecía no darles la razón. “Considerábamos que el mercado no tenía en cuenta el riesgo de desaceleración en Estados Unidos y en Europa”, señala. 

 

Las carteras de renta variable de la gestora mantienen, desde hace meses, un sesgo defensivo. En junio y julio, además, redujeron su exposición a bolsa. 

 

“Durante meses habíamos sido muy cautos y evitamos entrar en renta fija de los periféricos en Europa y en valores del sector financiero. Nos preocupa que los planes de ajuste en Europa tengan un impacto negativo sobre el crecimiento”, afirma.

 

“Tenemos compañías con exposición al crecimiento de la demanda emergente, pero la exposición a renta variable está totalmente cubierta. Hoy tomamos poco riesgo, pero cuando el mercado se estabilice retiraremos las coberturas y capturar lo que esperamos sea el crecimiento de esas buenas compañías”, añade miembro del comité de inversión de la gestora francesa.

 

Carmignac Gestion mantiene intacta su apuesta por los emergentes. “Vemos atractivo en mercados emergentes, tanto en renta variable como en renta fija pública y privada y también en divisas. Hay algo interesante sucediendo en Asia y Latinoamérica y no es tarde para que las carteras reflejen este potencial”, comenta Saint-Georges.

 

Emergentes y oro

Saint-Georges destaca que los problemas de Estados Unidos y Europa pueden tener una consecuencia positiva para los emergentes.  “Si entramos en un periodo de bajo crecimiento en el mundo desarrollado, eso ayudará a  países como Brasil, India, China o Indonesia a controlar las presiones inflacionistas. El mayor problema de los mercados emergentes en los últimos 18 meses puede terminar”, dice.

 

En renta variable de países desarrollados, mantienen su apuesta por compañías que se benefician del crecimiento emergente. “Es una estrategia que vamos a mantener. El resto de las posiciones son defensivas”, explica. 

 

En la gestora, esperan que la aversión al riesgo siga alta, lo que debe apoyar al dólar, por lo que no están cubriendo su exposición a la divisa estadounidense. Mantienen también una alta exposición a mineras de oro. “Lo han hecho mejor que el resto de la renta variable, pero han ido por detrás del avance del precio del oro físico. No hacemos apuestas sobre el precio del oro. Pero al ver la valoración de las mineras en comparación con el precio del metal, vemos que las mineras aún tienen recorrido”, dice Saint-Georges.

 

Europa y los periféricos

 

“Nuestro temor es que tratar un problema de deuda pública en una economía que decrece es algo muy duro. Por definición, este tipo de problemas tardan mucho en resolverse.  Si hay crecimiento económico es más fácil desapalancarse, pero hacerlo en un entorno de ralentización es más difícil. La pregunta es si los mercados reconocerán que el proceso tardará tiempo. No anticipamos catástrofes en la zona euro, pero nos preocupa que los mercados mantienen mucha presión sobre Europa, y no sólo sobre los países pequeños”, comenta.

 

La ralentización en Estados Unidos, añade Saint-Georges, no ayuda a los países europeos. Y considera posible que se apruebe un nuevo programa de estímulo monetario por parte de la Reserva Federal. “La experiencia ha mostrado que el QE2 ha tenido más impacto sobre los mercados financieros que sobre la economía real.  Por eso hay dudas de que sea una buena idea tener una nueva ronda de relajación monetaria. El problema es que el Gobierno está atado por el compromiso de reducir el déficit. Sólo la Reserva Federal tiene margen de actuación. Es muy posible que, si la economía sigue frenándose, en los próximos meses veamos un QE3”, agrega.

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