“El atractivo de la deuda corporativa estadounidense es mayor que la de Europa”


Mientras que los inversores siguen alejados del mercado de deuda corporativa europea ante la crisis de deuda soberana en la que aún está sumida la Eurozona, al otro lado del Atlántico la historia es bien diferente. “Los fundamentales de crédito de las compañías estadounidenses han continuado mejorando en los últimos trimestres: los ingresos son fuertes, las posiciones de caja elevadas, los balances sólidos y, además, muchas empresas siguen recortando costes”, asegura Lou Cohen, gestor de Nordea.

En un artículo publicado en la revista Nordic Friends, el gestor del Nordea 1-US Corporate Bond señala que “esto es una buena noticia tanto para los tenedores de bonos estadounidenses con grado de inversión como para los de high yield, incluso en un escenario en el que el crecimiento económico mundial empiece a ralentizarse”. Y es que, las empresas americanas parecen estar en una buena posición. “Respecto a los 10 últimos años y tomando como referencia el índice S&P 500, las compañías han visto cómo su ratio de beneficio por acción alcanzaba a finales de 2011 niveles sin precedentes”, asegura el experto. 

En su opinión, a esto habría que añadir el hecho de que desde 2008 las corporaciones empresariales hayan sido capaces de reducir considerablemente su deuda. “Aunque el crecimiento económico estadounidense es modesto, el avance del PIB está sustentándose en la fuerte recuperación que están experimentando las empresas, gracias a un gasto de los consumidores –que representa la mayor parte del crecimiento estadounidense- que ha tendido a ser cada vez mayor a lo largo de los últimos meses ante lo que ha supuesto una recuperación del empleo en el país”.

En este sentido, el gestor de Nordea considera que el mejor clima que se ha creado en el ámbito macroeconómico de Estados Unidos beneficiará a sus empresas, las cuales “representan actualmente una atractiva oportunidad de inversión”. Y es que, “después de la limpieza llevada a cabo en 2008, el sector empresarial americano está ahora mejor posicionado de lo que lo ha podido estar en cualquier momento de los últimos treinta años”, afirma Cohen. “Si se compara con la situación de Europa, el mercado de bonos estadounidense parece aún más atractivo”.

Precisamente, el gestor cree que la incertidumbre que está generando la crisis de deuda soberana europea será un factor que mantendrá la volatilidad elevada en el mercado. “Las políticas expansivas llevadas a cabo por las autoridades monetarias han inundado el mundo de liquidez”, señala. Cohen se muestra convencido de que las posiciones en efectivo mantenidas hasta ahora “no permanecerán así por mucho tiempo”, por lo que cualquier signo de estabilidad que se aprecia podría conducir a una importante entrada de capitales en este tipo de mercados. “Los mercados volverán a poner en precio la salud de la que gozan las compañías estadounidenses y, en este sentido, los bonos con grado de inversión y de high yield se beneficiarán de ello”, concluye.

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