El ascenso sostenido de los fondos monetarios


El apetito de los inversores europeos por el riesgo ha disminuido notablemente en los últimos 18 meses en respuesta a los tumultuosos acontecimientos en los mercados financieros mundiales. Sin embargo, un sector ha experimentado un importante crecimiento en medio de la extraordinaria inestabilidad. En los últimos doces meses, desde que se desató la crisis de liquidez, los activos de los fondos monetarios han crecido en torno al 20% en todo el mundo hasta un total de aproximadamente 4,38 billones de dólares. De esta cifra, los activos monetarios europeos con calificación AAA sumaban 427.300 millones a finales de diciembre de 2008. La base de inversores de los fondos monetarios también se ha ampliado considerablemente. Históricamente, los fondos monetarios han sido utilizados sobre todo por los departamentos financieros de las empresas, pero actualmente una gama más amplia de instituciones, así como inversores particulares, están invirtiendo en estos vehículos.

En cuanto a las perspectivas para el resto de 2009, creemos que los fondos monetarios seguirán atrayendo a los inversores. En concreto, estamos apreciando un gran interés en fondos monetarios con unas características concretas. Estas características son calificación AAA, un valor liquidativo estable y un objetivo de inversión claro que aspire a elevar al máximo los ingresos corrientes, preservar el capital y mantener la liquidez. Creemos que este objetivo puede conseguirse invirtiendo en títulos de deuda a corto plazo de calidad . La supervisión regular de estos fondos AAA corre a cargo de agencias de calificación que garantizan el cumplimiento de normas estrictas en lo referente a factores como la calidad de la cartera, los vencimientos y la diversificación. Los fondos que siguen estas pautas tienen, en nuestra opinión, una capacidad más alta para preservar el principal y limitar la exposición a pérdidas, posiblemente con la sensibilidad más baja a los cambios en los tipos de interés y otras condiciones del mercado.

Dentro del segmento de los fondos monetarios con estas características, apreciamos un interés especial en los fondos que invierten exclusivamente en deuda pública. Si bien las estrategias monetarias tradicionales con "papel de empresas" han gozado de una amplia aceptación entre los inversores particulares e institucionales en Europa, también se ha producido una huida hacia la seguridad que ha llevado a algunos inversores a evitar cualquier forma de exposición al crédito. Por consiguiente, los fondos monetarios que invierten sólo en deuda pública han cobrado mayor importancia. Como su propio nombre indica, estos fondos invierten fundamentalmente en títulos de gobiernos y entidades supranacionales. Sólo en Europa, aproximadamente 70.000 millones de dólares entraron en fondos monetarios exclusivamente de deuda pública entre agosto y octubre de 2008 .

Hoy, con unos tipos de interés cercanos al cero en los EE.UU. y en descenso en Europa y en el Reino Unido, han caído espectacularmente las rentabilidades de los fondos monetarios en general y de las estrategias que sólo invierten en deuda pública en particular. Sin embargo, aun con unas rentabilidades extremadamente bajas, sorprendentemente se han producido pocos cambios en los activos de los fondos que sólo invierten en deuda pública. La reticencia de los inversores a abandonar la seguridad de los fondos que sólo invierten en deuda pública indica que Europa sigue siendo presa de un elevado grado de aversión al riesgo.

Aunque los gobiernos europeos han respondido con determinación a la crisis financiera, es obvio que los inversores del continente siguen preocupados por el estado de los balances de los bancos y el riesgo potencial de tener efectivo en depósitos bancarios sin garantizar. Como alternativa en periodos de inestabilidad financiera, los fondos monetarios con estas características pueden parecer atractivos por su objetivo de ofrecer un alto grado de diversificación de las contrapartes, así como liquidez diaria.

En Goldman Sachs, llevamos más de 25 años gestionando fondos monetarios y nunca hemos visto tanto interés inversor por este producto. Sin embargo, a la vista de que los fondos monetarios siguen atrayendo flujos de activos, ahora más que nunca es importante garantizar que se aplican los controles de riesgo más estrictos en la gestión de estas estrategias. Específicamente, los gestores de riesgos deben ser independientes de los equipos que gestionan los activos y ser capaces de rendir cuentas directamente a la dirección. También es importante que los gestores de fondos asuman las normas sobre información y transparencia más estrictas. Para los fondos monetarios, esto significa que las posiciones deben ser de fácil acceso para los inversores de forma que estos puedan conocer con claridad los niveles de liquidez y los vencimientos, tanto diarios como de un día para otro. Los inversores que se acercan a los fondos monetarios buscando seguridad es lo menos que deberían pedir.