El apetito por el riesgo de los inversores, en niveles previos al pasado verano


Los inversores globales han empezado el año con un renovado optimismo hacia la economía global y un mayor apetito por el riesgo, según la encuesta de gestores de BofA Merrill Lynch correspondiente al mes de enero, en la que participaron 286 panelistas con 818.000 millones de dólares en activos bajo gestión.

 

Así, los resultados muestran que un menor número de inversores predice ahora una recesión global. En total, el 3% cree que la economía se debilitará en los próximos 12 meses, desde un 27% que lo creía en diciembre, lo que supone la mejor mejora de un mes a otro en las perspectivas desde mayo de 2009. En el terreno corporativo, los temores a una caída de los beneficios también ha caído: un 21% espera que se deteriore en 2012, por debajo del 41% de un mes antes, y el 42% (frente al 60% del mes pasado) cree que el crecimiento será menor al 10%. Es más, los inversores creen que las empresas necesitan invertir más.

 

Y, en línea con esa visión, son muchos los inversores que están mostrando más apetito por el riesgo: el indicador de liquidez y riesgo de BofA Merrill Lynch es el más alto desde julio de 2011, antes de que emergiera por completo la crisis de deuda soberana en Europa. En esta línea, los niveles de liquidez de las carteras han caído a su nivel más bajo desde el verano pasado, y se sitúan en el 4,4%, desde el 4,9% de un mes antes. La proporción de inversores que toman menos riesgo del normal ha mejorado hasta un 33% del panel, uno de cada tres, frente al 42% de diciembre.

 

Eso sí, una de las mayores preocupaciones sigue siendo el riesgo geopolítico, relacionado con la subida en el precio del petróleo: la proporción que lo ve por encima de lo normal ha crecido hasta el 69%, desde el 48%.

 

Más inversión hacia EEUU y sectores cíclicos de calidad
“EEUU y los sectores cíclicos de alta calidad, como energía y tecnología, han sido los principales beneficiarios de la reducción de la liquidez”, comenta Michael Hartnett, estratega jefe de renta variable global de BofA Merrill Lynch Global Research. Y es que, según explica el estratega europeo Gary Baker, “a pesar de la mejora en las expectativas de crecimiento, los asignadores de activos siguen siendo escépticos hacia renta variable europea”.

 

Y es que la diferencia entre EEUU y Europa como destinos preferidos de inversión se mantiene, aunque algunas de las visiones más negativas sobre el Viejo Continente se han relajado. Este apetito por EEUU va en línea con el mostrado por los gestores en la encuesta del mes anterior y también en el mes de noviembre. El 56% del panel global cree que las perspectivas de beneficios corporativos son más favorables en EEUU que en ninguna otra región, y el 70% dice que la eurozona afronta la situación menos favorable de todas. De ahí que los gestores hayan incrementado sus posiciones en bolsa americana, y el 28% la sobrepondere ahora, frente al 23% de diciembre, y 3 de cada 10 esté infraponderado en el mercado bursátil europeo (una mejora frente al 35% de diciembre, pero la segunda peor lectura histórica).

 

Por sectores, tecnología vuelve a ser el sector favorito, sobreponderado por el 39%, superando a las farmacéuticas. Por encuestas regionales, los gestores estadounidenses vuelven a invertir en bancos mientas los europeos los rechazan.

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