EEUU obligará a los fondos europeos a pagar un 30% sobre los retornos logrados en el país


La nueva ley del Gobierno estadounidense para evitar la evasión fiscal tendrá una seria repercusión para los fondos europeos, en la medida en que habrán de afrontar el pago del 30% de impuestos sobre las rentabilidades de todas las inversiones con base en EEUU, a menos que prueben que sus clientes no son inversores estadounidenses, según publica Citywire.

 

 

El Gobierno votó la ley en la Foreign Account Tax Compliance Act (FACTA), que entrará en vigor el 1 de enero de 2013. Según la norma, se aplica un 30% de tasas a cualquier pago de fuentes estadounidenses (intereses, dividendos o procedimiento de ventas) realizado a un fondo de inversión. A menos que el fondo identifique a sus inversores ante el Tesoro Estadounidense y cumpla con los procedimientos de verificación y due diligence.

De esta forma, todos los fondos que invierten en EEUU se ven afectados por la ley, que se traduce en un nuevo impuesto y obligaciones de información que tienen el potencial de cambiar la forma en la que los fondos operan actualmente. Para Georges Bock, experto de la consultora KPMG, no es que los fondos europeos estén en contra del derecho del gobierno estadounidense a luchar contra sus evasores de impuestos, sino que la cuestión es “cómo se está haciendo y lo desproporcionado de la acción”, según comentó en una conferencia de ALFI en Londres. “Al final serán los consumidores europeos los que pagarán y es inaceptable. Vas a ser considerado un inversor estadounidense a menos que pruebes que no lo eres. Si no lo logras, tendrás que afrontar el impuesto del 30%”, explicó el experto.

Bock advirtió sobre la falsedad de la creencia de muchos inversores que creen que la regulación no les afecta porque no tienen inversores de EEUU. “Es falso. Tan pronto como inviertas en EEUU ya estás bajo el punto de mira. Y los fondos lo están porque invierten en el país en nombre de inversores”.

Otra de sus preocupaciones es que los requisitos de información y due diligence es un proceso lento que lleva hasta dos años, y apenas hay año y medio de tiempo hasta la implementación de la ley. “Si quieres estar preparado, tendrás que cambiar la forma de distribución, ya que el proceso será más largo y costoso. Además, cree que los inversores europeos pagarán el precio de haber empezado ayer”, resumió Charles Muller, responsable adjunto de ALFI, para el que “los estadounidenses invierten pocas veces en fondos europeos”.

La solución posible es que los fondos incrementen la visibilidad creando informes de su status, empezando también a elaborar estrategias para mitigar sus posiciones en el mercado estadounidense, que podrían traducirse en vender algunas de ellas.

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