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Educación financiera: en qué puntos son buenos los españoles y en cuáles pueden mejorar


Una mejor comprensión de los conceptos relacionados con la educación financiera y el riesgo ayuda a las personas a tomar decisiones financieras inteligentes. Esta afirmación, que puede parecer una obviedad, no lo es tanto: un estudio realizado recientemente por Allianz Global Investors entre inversores europeos – incluyendo a España- demuestra que “es dos veces más probable que tomen mejores decisiones financieras las personas con una buena comprensión de los conceptos financieros que las que no la tienen”.

La encuesta también reveló que, a pesar de la atención dedicada a temas financieros tras la crisis financiera, los europeos tienen niveles preocupantemente bajos de educación financiera y sobre el riesgo. La proporción de respuestas correctas prácticamente coincidió con los resultados de estudios realizados hace más de una década.

El estudio de Allianz Global Investors, supervisado por Annamaria Lusardi (directora académica del Centro de Excelencia en Educación Financiera Global de la Universidad George Washington) se basó en entrevistas a una muestra de 1.000 personas por cada uno de los diez países europeos donde se realizó la investigación: Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Portugal, España, Suiza y Reino Unido. Según el estudio, España ocupa el séptimo lugar del ranking de conocimientos de educación financiera, después del Reino Unido y por delante de Italia. Austria, Alemania y Suiza fueron los países mejor posicionados dentro del estudio.

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Los puntos débiles de los españoles

Alrededor de un 54% de los españoles encuestados respondió correctamente a todas las cuestiones básicas de educación financiera. Sin embargo, sólo el 14% respondió correctamente a los problemas concretos sobre riesgo. En conjunto, sólo uno de cada diez encuestados en España fue capaz de responder correctamente a las cinco cuestiones sobre educación financiera básica y de riesgo.

No obstante, son resultados que encajan con la tendencia general, pues el estudio detectó que los conceptos relacionados con el riesgo fueron los más difícil de entender en todos los países de la muestra: de media, menos del 50% de los encuestados respondió a estas preguntas correctamente. De forma preocupante, el estudio detectó que el concepto con peor grado de comprensión ha sido el de la diversificación del riesgo. En el caso español, se ha concluido que sólo el 27% de los encuestados podría identificar el producto financiero más adecuado - en un escenario real de ahorro- basándose en la diversificación del riesgo.

"La diversificación es importante en el entorno actual de bajos rendimientos", comenta Marisa Aguilar, responsable de Allianz Global Investors en Iberia. "Obtener a futuro resultados positivos de nuestro ahorro depende de que seamos capaces de tomar decisiones de inversión que implican riesgo, y la comprensión de que, en última instancia, el riesgo puede beneficiar a largo plazo", añade.

El estudio aporta unas conclusiones más detalladas que se exponen a continuación. En primer lugar, por grupos de edades, uno de los hallazgos realizados reside en que los individuos del grupo más joven (clasificados como millennials) mostraron tener peores conceptos financieros básicos, pero mejores percepciones que los mayores de 50 sobre el riesgo.

Por otra parte, los inversores mayores de 50 años mostraron mayor disposición a identificar el producto correcto para sus necesidades de ahorro en el largo plazo respecto a los jóvenes. No obstante, el estudio detectó que sólo el 56% de esta cohorte de individuos tomó posteriormente la decisión adecuada. En líneas generales, la muestra española mostró aptitudes inferiores a la media europea del estudio para resolver el riesgo de longevidad. "Esto no es un buen augurio, dado que estos grupos de población tendrán que asumir más responsabilidad y ser más activos en lo que respecta a su planificación financiera y de jubilación que las generaciones anteriores ", apunta Marisa Aguilar.

Finalmente, los jóvenes españoles obtuvieron mejor puntuación que los mayores en las preguntas sobre diversificación y escenarios de liquidez: los mayores de 50 mostraron una disposición mayor a eludir la toma de decisiones adecuadas sobre riesgos, tomando en cambio riesgos innecesarios.

Por géneros, el estudio ha detectado que el porcentaje de respuestas correctas sobre educación financiera es un 34% superior en el caso de los hombres respecto a las mujeres (esta diferencia es prácticamente inexistente entre los menores de 35 años). En cuanto a conocimientos de riesgo, la proporción es más del doble de alta. Estos resultados están en línea con la media europea. La diferencia, no obstante, ha residido en la proporción de mujeres que declaran ser responsables de la toma de decisiones financieras, que ha sido más baja en España respecto a otros países de la muestra.

Por localización, el estudio ha detectado que la brecha entre habitantes de áreas metropolitanas y no metropolitanas es superior a la media europea, y notablemente más pronunciada entre los menores de 35 años. También se han distinguido diferencias considerables en la percepción sobre la utilidad del asesoramiento financiero, en este caso entre los inversores con mayor y menor formación. Los inversores con más educación se mostraron de hecho muy positivos respecto a los beneficios de recibir asesoramiento. Aguilar encuentra igualmente preocupante este último dato, dado que “los grupos más propensos a percibir el asesoramiento financiero profesional como inútil son los que más se beneficiarían de él”, una tendencia que también es aplicable a los encuestados de la muestra portuguesa, indica. “A pesar de ello, la buena noticia es que la población en España y Portugal considera el asesoramiento mucho más útil que la media europea", concluye la responsable de ventas.

 

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