EdR Active Strategies, para participar de los movimientos corporativos


En Edmond de Rothschild IM considera que cada vez los mercados dependen más de la política y de la situación macro, en detrimento de los aspectos fundamentales de cada compañía, por lo que, ante esta nueva situación, su propuesta pasa por “centrarse en las eventos que son fundamentales para la vida de una compañía y que, cuando suceden, hacen que la acción se mueva al compás de esos eventos, más que por cualquier otro dato fundamental o consideración externa”. Para aislar la inversión en esos movimientos corporativos, la gestora francesa comercializa el EdR Active Strategies, fondo gestionado por Olivier Leherle y Michel Saugné, que cuenta con 70 millones de euros en activos bajo gestión y que en 2011 cerró con un -1,61%. En los dos primeros meses de 2012 sube un 2,7%.


“En los últimos 20 años, tres cosas han cambiado en el sector financiero. La innovación, con nuevos productos como los ETF, la tecnología, lo que ha permitido la llegada de la programación cuantitativa, CTA, etc. Y un cambio en el comportamiento de los inversores, que cada vez piden más resultados a menor plazo. Además, la correlación y la volatilidad han aumentado, algo que es un cambio estructural que va a permanecer en los mercados por mucho tiempo”, explican los gestores.


Ante esta nueva realidad, su fondo se centra en compañías que estén atravesando distintas situaciones corporativas. Si bien ellos han detectado más de nueve tipos de eventos corporativos en los que invertir, los distinguen en dos: los que suponen una fusión y los que simplemente suponen una situación especial para la compañía, como pueda ser un cambio en el equipo de gestión, un aumento de capital en circulación o que la compañía sea objeto de activismo por parte de sus accionistas. La primera es la que ofrece mayor rentabilidad a la cartera y la segunda es más direccional y ofrece más beta. En este segundo grupo aparecen ejemplos como el de FIAT, cuando en septiembre de 2010 anunció que se dividía en dos compañías, Fiat Group y Fiat Industrial Group.


“La clave es estar tan pegado como puedas al evento para tener la máxima descorrelación posible ya que esa descorrelación es mayor en el corto y medio plazo así que es importante acertar el momento de entrada en la compañía, ni muy pronto ni muy tarde”, dicen los gestores.


Normalmente suelen tener entre 60 y 80 posiciones, y si bien actualmente por número de posiciones sí están en un 50/50 entre las dos estrategias, por peso, el 75% de la cartera corresponde a estrategias de arbitraje de fusiones. La tercera pata de retorno del fondo es su libro de posiciones cortas, con las que consiguen proteger la carera.


El fondo nació en enero de 2009, pero sólo desde septiembre de 2011 se centra en renta variable, ya que antes también incluía posiciones de renta fija. Este cambio les ha permitido centrarse en la clase de activo que estaba ofreciendo más valor y mejorar la liquidez del producto, ya que antes era semanal y ahora es diaria. El fondo invierte exclusivamente en compañías de Europa y Estados Unidos, lo que les permite acceder al 85% de los movimientos corporativos que se dan en todo el mundo.


De cara a los próximos meses, los gestores creen que las mayores oportunidades en movimientos corporativos estarán en los sectores de la tecnología, la sanidad y el consumo.

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