Edmond de Rothschild ofrece a los inversionistas brasileños y chilenos otra forma de considerar la inversión en empresas europeas


En el mes de julio de este año, la firma brasileña BBM Investimentos y Edmond de Rothschild Group (EdR), grupo independiente especializado en banca privada y gestión de activos, firmaron un acuerdo que incluye el lanzamiento de dos productos domiciliados en Brasil y subordinados al fondo Edmond de Rothschild Europe Synergy (también registrado en la CCR chilena). Aprovechamos la visita del gestor del fondo, Olivier Huet, para conocer las características de este producto, y sobre todo la estrategia que aplica.

El fondo ofrece una forma distinta de analizar las oportunidades en el mercado de renta variable europeo. Invierte en acciones del continente que puedan capturar el rendimiento de estos mercados con independencia de la situación económica del país, y que tengan una diversificación interesante en cuanto al origen de sus ingresos. El punto diferenciador es que la selección la realiza en base a dos motores de rentabilidad complementarios: por un lado compañías que podrían verse envueltas en procesos de fusiones y adquisiciones, y por el otro, reestructuraciones. El primer parámetro permite a la gestora seleccionar aquellas empresas de calidad que resultan atractivas y que podrían ser objeto de una adquisición, como es el caso de Shire o United Utilities (ambas inglesas) de cara al 2014. El cuanto a las empresas que protagonizan reestructuraciones, la gestora especifica que no se trata de compañías que estén en problemas, sino que de compañías que están baratas y que están en proceso de solucionar un determinado problema. Un ejemplo de ello es la entidad financiera ING.

"De esta forma, nuestra estrategia de stock picking y análisis fundamental permite que el invesor no pierda las posibilidades que le podría ofrecer el MSCI, ya que nuestro fondo también invierte en empresas de calidad", explican desde la firma.

Estrategia del fondo

Esta definición del producto probablemente generará dos preguntas: ¿Es un buen momento para invertir en este tipo de empresas? Y ¿Le interesa a un inversionista latinoamericano? Ambas cuestiones la contesta Olivier Huet, gestor del fondo. En cuanto a la segunda, Huet señala que "los inversionistas latinoamericanos que invierten actualmente en Estados Unidos, van a empezar a querer diversificar sus inversiones en los próximos meses. Y en este sentido, Europa parece una apuesta más clara que los emergentes, por ejemplo, debido, entre otras razones, a las bajas valoraciones", explica. Asimismo, señala que "tanto los inversionistas latinoamericanos como estadounidenses son más positivos con respecto a Europa que los propios europeos".

En cuanto a la segunda pregunta, el experto indica que "el ciclo de M&A en Europa está ganando velocidad", con un aumento del 19% en los últimos tres trimestres. Aunque sí es cierto que no esperan grandes operaciones, excepto quizás en el sector de telecomunicaciones (a la expectativa de si se llevará a cabo una consolidación en el sector), "deberíamos ver un buen año 2014, o al menos la primera parte del año, continuando el ritmo registrado este año". Asimismo, indica que el mercado está preparado para ver nuevas salidas a Bolsa. "Hay un gran apetito por nuevas historias y bastante liquidez en los mercados", comenta.

A diferencia de muchos otros productos que invierten en renta variable europea, el de EdR no construye su portafolio en base a un benchmark. "Lo que hacemos es considerar aquellas empresas que no dependen demasiado de Europa y que tienen subsidiarias alrededor del mundo". Es por ello que no es difícil encontrar que tienen una exposición de casi el 22% en el sector industrial, frente al 11,6% del MSCI Europe DNR, o que invierten tan sólo un 12,7% de su cartera en el sector financiero europeo, en comparación al 22% del índice.

Actualmente, su mercado favorito es Reino Unido, donde tienen una exposición de más del 40% de su cartera. Esto se debe a que consideran que las empresas inglesas tienen una exposición atractiva a otros mercados, mientras que las compañías españolas por ejemplo, la mayor parte del crecimiento se genera en el propio país, y como mucho, cuentan con una subsidiaria en el extranjero. Asimismo, aunque se definen como un fondo que invierte en empresas de cualquier tamaño, en estos momentos tienen un mayor interés por las empresas intermedias, de entre 2.500 y 10.000 millones de euros.