E pur si muove


“E pur si muove”

Miguel de Juan Fernández- A bordo del ARGOS 21 Marzo 2014

(No sé si la grafía correcta es ésa o “Eppur si muove” ya que lo he encontrado en ambas)

Seguramente esta frase que se le otorga a Galileo os sonará a todos: “Y sin embargo se mueve”,… hay veces que los inversores nos olvidamos de Galileo Galilei y necesitamos, como Santo Tomás, verificar el movimiento de las cosas moviéndolas. O verificando su movimiento en forma evidente,…y si no se mueve- o no lo parece- es que está quieto. Una de las frases que más citan grandes inversores se refiere al hecho de que “la mayor parte de los problemas del hombre derivan de no poder estar en una habitación tranquilo y a solas sin hacer nada” (que, como os escribo de memoria no recuerdo si es de Pascal o Bastiat).

Hay inversores que parece que tienen el baile de San Vito y han de moverse continuamente, algo que naturalmente se potencia como la mejor actitud que un inversor profesional ha de tener si quiere aparentar ser uno de los grandes ases de Wall Street,…las otras características básicas son las camisas con gemelos, corbatas con malos nudos Windsor, gomina en el pelo y agresividad en las actitudes y discursos, como si el universo entero comenzara y acabara con ellos y con su próxima decisión “importantísima”. Es posible que las películas de Hollywood sobre Wall Street y el mundo de los tiburones financieros haya causado un estereotipo de lo que “se necesita para triunfar en Wall Street”,…y claro, muchos profesionales y clientes lo siguen a pies juntillas, no sea que les confundan con paletos del medio Oeste- o peor: ¡de provincias, arrgh!- llegados a la gran ciudad.

Sin embargo, ya fue Benjamin Graham, el Decano de Wall Street, quien dio la clave para triunfar en el mundo de la inversión: pensar de forma independiente.

Es como el ser cristiano, no se es cristiano por estar bautizado (aunque te lleve a ello, lógicamente) sino, como decía Jesús, por amarnos los unos a los otros. Pues parafraseando con respeto la Palabra de Dios, uno no es un buen o un gran inversor por moverse mucho, sino por pensar de forma independiente. No es la actividad lo que te da rentabilidad- de hecho, en igualdad de condiciones te la quita debido a los costes de fricción-, sino el comprar activos de renta variable o renta fija con suficiente margen de seguridad como para equivocarte y salir indemne.

En mi humilde opinión, confundimos el movernos, el actuar con el hacer algo,…y ni os cuento si encima pensamos en “algo con sentido”. No hacer nada supone también una decisión, supone hacer algo- sutil si queréis- pero es una decisión consciente. No hacer nada implica no comprar a unos precios determinados porque no se encuentra suficiente margen de seguridad, no hacer nada implica no vender unas empresas simplemente porque hayan subido un 15-30-60% porque se estima que o bien la alternativa es peor que mantenerse en ella o bien- lo ideal- porque su margen de seguridad aún es lo suficientemente amplio como para no vender un billete de 100 a 65 aunque se comprara a 30 euros.

No hacer nada implica una decisión consciente de permanecer como socio de una empresa que está haciendo las cosas bien e incrementando su valor intrínseco o esperar a cobrar los cupones siguientes de un bono pese a que la rentabilidad en el corto plazo sea atractiva, porque el total de los cupones que cobraremos será mayor y la alternativa para nuestro dinero no nos aporta ninguna ventaja.

En el baloncesto universitario de los años 80, no existía aún la regla de los 24 segundos que sí tenían en el baloncesto profesional y uno de los comentarios más conocidos era el de que ver un partido de baloncesto universitario de la NCAA era tan excitante como ver crecer la hierba,…y sin embargo, la hierba crece.

Quizás la diferencia – y que en palabras de Bill Miller sobre el libro de Adam Smith Supermoney, sobre Warren Buffett: «La forma en que Adam Smith lo contaba: Buffett obtuvo algún dinero de amigos y familiares y “se sentaba en el despacho de su casa, leyendo los balances y cuentas anuales…” Compró “acciones sencillas, fáciles de entender, con mucho tiempo libre para estar con los chicos, para el balonmano, para oír crecer el maíz”.»- sea que entendemos las acciones como la parte alícuota del capital social de una empresa y, por tanto, estamos invirtiendo desde una óptica empresarial,…qué queréis que os diga, es una satisfacción saber que los Sábados y Domingos, con la bolsa cerrada, Ferrovial sigue cobrando los peajes de sus autopistas y las tasas de los vuelos internacionales en Londres, o que las gallinas de CAL-Maine siguen poniendo huevos cada día de la semana, sea festivo o no,…

 

La decisión de no hacer nada no es signo de desidia o de dejadez, es una decisión consciente sobre cuándo has de  hacer algo,…mientras tanto tus empresas sí están haciendo algo y algo muy importante: están trabajando para ti. …Pues aprovechadlo e iros a estar con los chicos o a ver crecer el maíz.

 

Por cierto, este Lunes tuve la oportunidad de participar en un webinar de Rankia, grandes amigos y profesionales que me hicieron sentir como en casa. Quiero aprovechar para agradecerles el detalle de contar conmigo y desde aquí os digo que es un lujo contar con un foro y medio de comunicación especializado en el mundo de las inversiones de la categoría y el alcance de Rankia. Un placer y un lujo haber participado en su webinar y recibir las preguntas de los asistentes. De verdad.

 

Un abrazo a todos y hasta el próximo artículo.

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