Draghi, las compras del BCE y una apuesta por la deuda soberana


Los bonos gubernamentales han sido los protagonistas de la primavera en Europa, llegando a obtener un tratamiento preferente en los balances de los bancos de la zona euro. La mejora de los datos económicos publicados en la región junto con un incremento en los precios del petróleo y las emisiones oportunistas de deuda soberana a muy largo plazo han favorecido una fase de consolidación.

En este entorno, consideramos improbable que haya una repetición de la oleada de ventas que se dio en 2015 en los tipos básicos, teniendo en cuenta las previsiones globales de crecimiento e inflación, así como la actual demanda de deuda soberana, impulsada por el programa de compra de activos del BCE. Aunque parece que últimamente los bancos centrales han dado un respiro a los mercados financieros.

Al contrario de lo que sucedió en los primeros meses de 2016, cuando la política monetaria acaparó los titulares y dominó los mercados, desde abril se ha producido una calma en este terreno. Si acaso, la única sorpresa vino de la mano del Banco de Japón, que decidió no implementar más medidas de estímulo, en contra de las previsiones del mercado. Por su parte, el BCE comenzará en junio la compra de bonos corporativos (CSPP), mientras Mario Draghi se muestra confiado en que la recuperación está ganando terreno en Europa y pide paciencia a los inversores.

Para aprovechar esta fortaleza en el mercado de bonos, Degroof Petercam AM cuenta con Petercam Bonds Eur, que invierte en bonos garantizados por los Estados miembro de la zona euro. Desde el comienzo del año, el fondo acumula una rentabilidad del 2,29%, según datos al cierre de abril, superando a su índice de referencia en 11 puntos básicos.

Tenemos confianza en que, en el medio plazo, las curvas de los tipos de interés centrales se moverán hacia arriba y se volverán más pronunciadas. España es uno de los países con más peso en el fondo (19,6%), junto con Italia (27,4%) y Alemania (19,1%).

Por su parte, la duración de la cartera se mantuvo neutral. Teniendo en cuenta las compras de bonos corporativos del BCE, la mejora de los datos económicos en la zona euro y un posible movimiento sorpresa por parte de la Fed que podría elevar los tipos de interés, nos inclinamos a reducir la duración del fondo. Hemos decidido proceder de manera cautelosa, dadas las dudas sobre el resultado del referéndum del Brexit que se celebrará el 23 de junio y la visión de alguna manera complaciente que tienen los mercados financieros sobre este evento.

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