DPAM Invest Equities Euroland: las claves del fondo


El DPAM Invest Equities Euroland es un fondo con más de 20 años de historia. Se trata de una estrategia de renta variable eurozona que ha sobresalido dentro de su categoría por sus buenos resultados. En los últimos tres años, el producto ha ofrecido a sus partícipes una rentabilidad anualizada del 11,2%, con una volatilidad que se ha movido en torno al 10%. Esto le ha permitido a la estrategia ganarse las cinco estrellas Morningstar, además de disfrutar de Sello Funds People 2019, por la calificación de Consistente.

Desde su creación en 1998 el fondo está gestionado por Guy Lerminiaux, con 32 años de experiencia, actualmente  director de inversiones de Renta Variable de Degroof Petercam AM. En 2014 se adhirió al equipo Koen Bosquet, quien se ha mantenido fiel a los principios que han regido la filosofía del fondo desde su lanzamiento. Bosquet, que fue fichado por la firma belga procedente de Candriam, acaba de estar de visita en España para explicar una estrategia que –según dice- no sigue un estilo de gestión predeterminado.

“Buscamos las compañías que mejor se aprovechan de las tendencias de crecimiento estructural que existen dentro de cada sector, siguiendo un análisis fundamental. La desviación sectorial de nuestra cartera con respecto al benchmark nunca supera 5%. En la práctica, esto nos obliga a buscar valor en todos los sectores dando como resultado una cartera con un tracking error de entre el 3% y el 4% (que por folleto se podría ir al 6%) con un active share muy elevado (de entre el 70 y el 80%), lo que demuestra que hacemos una gestión verdaderamente activa”, afirma.

En estos momentos, Lerminiaux  y Bosquet tienen 55 compañías en cartera. El número de valores puede oscilar entre los 50 y los 70 en la Eurozona, una horquilla que han acortado, ya que antes era de 60-80. Si tuviese que describir el tipo de empresas en las que invierte las catalogaría como quality growth. En líneas generales, se trataría de compañías disruptivas, capaces de crecer independientemente del punto del ciclo económico en el que nos encontremos, con capacidad de fijación de precios, con ventajas competitivas en su industria, buen equipo directivo y también cíclicas.

“No nos importa que la empresa sea cíclica o defensiva, si es value o growth, si está dentro de un proceso de reestructuración o no… lo importante es su modelo de negocio y su potencial a largo plazo. De media, mantenemos los valores en cartera durante tres años. No deshacemos posiciones en un valor porque los resultados de la compañía tengan dos trimestres malos. Somos pacientes y disciplinados en nuestras inversiones. Para nosotros es más relevante analizar otros aspectos, como si le aumenta o no la competencia, si los márgenes se deterioran…”, indica.

Para Bosquet, la oportunidad ideal es una compañía de mediana capitalización de la eurozona (nunca invierten fuera de la región), que cuenta con una escasa cobertura por parte de los analistas, presenten una ventaja competitiva y con un negocio que genere beneficios pero que, a la vez, esté poco expuesto al ciclo económico. Es del universo de mid caps de donde, históricamente, han extraído dos tercios del alfa del fondo. La exposición a las empresas de mediana capitalización llegó a alcanzar el 35% pero, poco a poco, ese porcentaje se ha ido reduciendo, hasta el 10% actual.

“Muchas compañías incluidas en este segmento se han vuelto caras. Otras han realizado operaciones corporativas de excesivo riesgo. Esto nos han hecho volvernos más cautos con respecto a las mid caps. Ahora encontramos más oportunidades en large caps. Puede ocurrir que operen en una industria muy consolidada, pero incluso ahí hay opciones atractivas. En el sector de la alimentación, por ejemplo, algunas empresas han estado invirtiendo en el desarrollo de comida más saludable, donde la demanda está experimentando un boom y el margen para la empresa es mayor”, revela.

Esto liga con las temáticas, algo que de lo que se está empezando a hablar mucho en la industria y que el fondo lleva aplicando durante mucho tiempo a través de la inversión en áreas que presentan un fuerte crecimiento, como el lujo, la ciber-seguridad, 5G… Los gestores también aplican criterios ESG en sus inversiones. “Lo tenemos integrado en nuestro proceso. Es una herramienta más que sirve para mitigar riesgos y que implementamos mirando al futuro, es decir, analizando cómo de integrados están los criterios ESG en la compañía, y no dejándonos llevar por ratings de agencias externas”, concluye.

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