¿Dónde van a poner a trabajar los institucionales su liquidez en 2017?


Uno de cada cuatro inversores institucionales (25%) tiene pensado disminuir su posición en liquidez durante el año, mientras que sólo un 13% pretenden aumentarla. Son resultados de una encuesta realizada por BlackRock entre 240 clientes institucionales de todo el mundo con un patrimonio conjunto superior a 8 billones de dólares. Dicha encuesta pone de manifiesto una clara tendencia por parte de estos inversores de empezar a invertir dicha liquidez en clases de activos menos líquidos.

Los resultados de la encuesta, que es una de las primeras que recoge el sentimiento de los institucionales tras la victoria de Donald Trump, apuntan por tanto a que los activos reales (infraestructuras, materias primas, madera, terrenos agrícolas…) sean los mayores beneficiarios de los flujos de inversión de los inversores institucionales en 2017, dado que el 61% de los encuestados espera aumentar su exposición a esta clase de activos. Únicamente el 3% de los inversores tiene previsto disminuir su asignación. En términos netos, teniendo en cuenta los incrementos menos las reducciones, el 58% de los inversores institucionales a escala mundial aumentará sus asignaciones a activos reales, frente al 49% registrado en 2016.

Esta tendencia se ha observado en todas las regiones, siendo Europa continental (69% en términos netos), Reino Unido (63% neto) y Asia-Pacífico (63% neto) los lugares donde los institucionales han mostrado una mayor disposición a incrementar su asignación a activos reales. Adicionalmente, el 53% de los inversores institucionales en EE.UU. y Canadá y el 36% en Latinoamérica planea aumentar su exposición a esta clase de activos.

El estudio distingue entre los ya citados activos reales y el sector inmobiliario como categorías separadas. Éste último también ha tenido no obstante su cuota de interés, dado que el 47% de los inversores en todo el mundo pretende aumentar su asignación al inmobiliario, y sólo el 9% tiene pensado disminuir sus posiciones (38% neto). Los aumentos de asignación más notables se esperan en Asia-Pacífico (+61% neto) y Europa continental (+56%  neto. En cambio, algo menos de la mitad (42% neto) de los inversores de Europa, Oriente Medio y África (región EMEA) aumentarán su exposición al sector inmobiliario, seguidos por Latinoamérica (39% en términos netos) y, en último lugar, por EE.UU. y Canadá (29% neto).

La tercera categoría que ha atraído más interés por parte de los institucionales ha sido el capital riesgo: casi la mitad de los encuestados (48%) mostró su disposición a incrementar su exposición a esta clase de activo, frente al 13% que pretende reducir sus asignaciones (35% en términos netos). Al igual que las otras dos tendencias, esta también está presente en todas las regiones, aunque los institucionales más dispuestos a incrementar su asignación son los ubicados en Asia-Pacífico (52% neto), seguidos por los de Latinoamérica (47% neto) y Europa continental (44% neto). Además, en torno a un tercio de los inversores en las regiones de EMEA y EE.UU. y Canadá planea aumentar sus posiciones en el segmento de capital riesgo (+33% y 32% neto, respectivamente).

Curiosamente, a pesar de este apetito por activos no tradicionales, sin embargo los fondos de pensiones cada vez están empleando menos hedge funds para canalizar las inversiones (-22% en términos netos a nivel global). Donde se ha hecho más evidente esta tendencia ha sido en Reino Unido y EE.UU., donde se está rotando el efectivo hacia bonos con duraciones largas con la intención de reducir el riesgo en las carteras.

Las aseguradoras también siguen esta tendencia —el 12% a escala mundial declara su intención de disminuir las asignaciones a hedge funds — y muestran una preferencia creciente hacia los activos reales  y el sector inmobiliario. Latinoamérica resulta ser la única excepción regional, donde se esperan flujos positivos hacia capital riesgo (47%), activos reales (36%), sector inmobiliario (39%) y hedge funds (31%).

“Los inversores institucionales son conscientes de que deben hacer algo diferente para lograr los resultados de inversión que desean”, afirma Edwin Conway, responsable global del negocio de clientes institucionales de BlackRock. Teniendo en cuenta la volatilidad actual y las menores perspectivas de rentabilidad que ofrecen los activos tradicionales a corto plazo, Conway constata que “los inversores se ven obligados a buscar rendimientos en otros segmentos”, lo que explica el interés por activos reales, inmobiliario y capital riesgo. A esto añade que “muchas clases alternativas de activos, como el alquiler de inmuebles a largo plazo, los activos de infraestructuras y las energías renovables, son capaces de brindar protección frente a la inflación, además de asegurar flujos de rentas periódicas, de cara a cubrir las necesidades de liquidez de los inversores”.

¿Qué pasa con los activos tradicionales?

El estudio ha detectado un apetito claro por parte de los institucionales por estrategias de alta rentabilidad dentro del universo de la renta fija. Concretamente, la clase de activo favorita es la deuda corporativa: un 61% de los inversores institucionales esperan aumentar sus posiciones, frente al 4% que quiere disminuir ligeramente su asignación (58% en términos netos).

Se espera que el segmento de préstamos bancarios americanos registre un aumento de las asignaciones por parte de los inversores (26% neto), seguido por el high yield (23% neto), titulizaciones (22% neto) y deuda emergente (19% neto).

No obstante, se han observado importantes variaciones por región en cuanto a las asignaciones en renta fija general: si bien los institucionales en Asia-Pacífico y EE.UU. y Canadá no planean cambiar su exposición actual, en cambio los europeos prevén disminuirla, principalmente los de Europa continental, donde el 43% (neto) espera reducir sus asignaciones a renta fija.

La exposición a renta variable también varía notablemente por región y tipo de cliente. En EE.UU. y Canadá la tendencia apunta a una reducción de exposición (-34% neto), principalmente por parte de los planes de empleo. En cambio, más de un tercio de los institucionales latinoamericanos espera aumentar sus asignaciones a renta variable (36% neto), seguida del 21% neto de Asia-Pacífico y Europa continental (18% neto). En la región EMEA, sólo un 2% de los inversores incrementará su asignación a renta variable.

 

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