Divisas emergentes: cuáles están infravaloradas y cuáles están sobrevaloradas


Prácticamente un año después de que empezasen las fuertes ventas de divisas emergentes, los expertos de Allianz Global Investors Stefan Hofrichter y Martin Hochstein examinan esta clase de activo para averiguar si vuelve a ser atractivo invertir en él. Los resultados son más que positivos, pues detectan oportunidades en 16 países del mundo en vías de desarrollo.

Para llegar a esta y otras conclusiones han desarrollado un modelo de análisis basado principalmente (aunque no exclusivamente) en la teoría de Balassa-Samuelson, que parte de la tesis de que las divisas emergentes tienden a estar infravaloradas en comparación con las de países desarrollados, pero tienden a apreciarse en términos reales a lo largo del tiempo. Según esta teoría, una menor productividad dentro del mundo emergente en el sector de bienes de consumo explica sus precios y salarios más bajos y, consecuentemente, el menor valor de la divisa. Sin embargo, a medida que el país progresa, ganando productividad, tanto precios como sueldos tienden a subir, conduciendo a un alza en el valor real de la moneda.

Un mundo infravalorado

La principal conclusión del análisis de Hofrichter y Hochstein es que las divisas del mundo emergente están cotizando ampliamente infravaloradas con respecto al dólar en términos reales. Según el modelo diseñado por los expertos de Allianz Global Investors, las monedas hasta 16 de los 21 países no pertenecientes al G-1 están cotizando por debajo de su valor fundamental de largo plazo, incluyendo el renminbi, las rupias indonesia e india, la lira turca, el rand sudafricano, el bath tailandés, el dólar taiwanés y el rublo, con descuentos que sitúan en el rango entre el 5% y el 15%, aunque algunas cotizan hasta con un 20% de descuento, como el caso del nuevo sol peruano. “Se espera ahora que la gran mayoría de divisas emergentes se aprecie en términos reales hasta 2020. Las divisas que ofrecen más potencial alcista en términos reales hasta el final de la década son aquellas que han sufrido mayores devaluaciones en términos nominales, como el peso argentino o la grivna ucraniana”, observan los expertos.

Los analistas también identifican las monedas con menos potencial. Para empezar, consideran que el dólar de Hong Kong y el de Singapur están cerca de su valor objetivo. En cambio, creen que la corona checa y el florín húngaro cotizan ligeramente por encima de su justiprecio; también calculan que el real brasileño está sobrevalorado en torno a un 5%. Sin embargo, las dos únicas divisas a las que auguran un comportamiento inferior por estar claramente sobrevaloradas son el shekel israelí y el real saudí. En cualquier caso, los autores del análisis concluyen que “las divisas emergentes ofrecen ahora un valor mucho mejor que el de hace dos años”.

La otra conclusión del análisis trata de dar respuesta a los motores que están guiando el mercado de divisas. En opinión de Hofrichter y Hochstein, “los tipos de cambio exhibieron mucha más volatilidad en comparación con los fundamentales subyacentes, confirmando el dominio de factores técnicos o especulativos durante los periodos cortos de tiempo”.

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