¿Dividendos o recomprar acciones?


¿Dividendo o recomprar acciones?

Miguel de Juan Fernández- A bordo del ARGOS 28 Febrero 2014

Nos encontramos en estos momentos en una situación en la que el nivel de liquidez en las posiciones de Tesorería de las empresas cotizadas, principalmente en USA pero parecido en mayor o menor medida en otros mercados, se encuentra en niveles de máximos históricos. Eso genera una duda ya que, con los tipos tan bajos que tenemos merced a los bancos centrales (de quien podrían pensar “mal rayo les parta”) el hecho de tener tanto efectivo invertido a tipos ridículos no parece ser la mejor alternativa para el dinero de los auténticos propietarios de esas compañías. …Ups, perdón, me refiero a los accionistas naturalmente, aunque parece- por lo que se observa a veces- que todo el mundo se olvida y dan por hecho que ese dinero les pertenece a ellos “los consejeros y directivos” en vez de a los dueños reales. Sí, son los accionistas los dueños de ese dinero y es a éstos a quien se les está manteniendo enormes cantidades “ociosas” en las cuentas de la empresas.

Ello en sí mismo es bueno para la empresa por cuanto le permite disponer de una liquidez a precios muy bajos y esperar el mejor momento para invertirlo,…y en determinados casos yo no tengo ningún problema porque los gestores han demostrado que saben cómo y cuándo hacerlo. No tengo prisa en ese sentido en que me lo retrocedan ya que, mientras tanto, esos buenos gestores están siendo prudentes evitándose futuros riesgos de iliquidez o cierre de financiación.

Sin embargo, en muchos casos la situación sólo se asemeja en la superficie. ¿Deberían pagar entonces unos jugosos dividendos a los dueños del capital, los accionistas o deberían aprovechar esa liquidez para, como se asegura por algunos que la bolsa está barata, recomprar acciones a estos precios? ¿Cuál debería ser la mejor estrategia a seguir por los directivos de estas compañías que nadan en efectivo y aseguran que sus empresas están baratas en el mercado?  ¿Y qué deberíamos pensar nosotros como inversores sobre el tema? ¿Qué deberíamos recompensar con nuestra confianza y nuestro patrimonio….o en el caso de un fondo, del patrimonio de los que nos han otorgado su confianza?

¿Qué pensaríamos de unos directivos que aprovechando que su conocimiento sobre la empresa es superior, generalmente, al de sus accionistas típicos, usan el dinero de éstos para recomprarles las acciones a bajo precio? ¿Estarían actuando en el interés de los accionistas? ¡De los que se quedan desde luego! Pero como indicaba Benjamin Graham, ese “aprovecharse” de otros accionistas no parece la opción más adecuada para pensar en defender los intereses de TODOS los inversores. Por ello, su preferencia iba más encaminada al punto de que esos directivos, repartieran jugosos dividendos a todos los accionistas por igual, con el objetivo de que ese exceso de liquidez se reparta entre todos los dueños sin tomar ventajas de los conocimientos que unos u otros pudieran tener sobre su empresa.

Naturalmente el pago de dividendo en efectivo tiene sus consideraciones particulares, entre otros el fiscal, sin embargo evita algo tan feo como el que unos ejecutivos – que por su notoriedad deberían dar ejemplo- recomienden a sus minoritarios una decisión mientras ellos toman la contraria.

Hay otro aspecto que creo que merece la pena indicar y es el siguiente: Al igual que los inversores en bolsa o en fondos tienen la tendencia a equivocarse en el momento de invertir y suelen invertir las mayores cantidades y con más ganas y entusiasmo cuanto más caro está el mercado, …”y viceversa” (que diría un amigo de la infancia- un abrazo Juan Luis), los directivos parecen empeñados en lanzarse a recomprar acciones a precios más caros de lo que deberían. Pocas son las ocasiones en las que se lanzan a recomprar sus acciones cuando están realmente baratas, sin embargo están felices de hacerlo cuando éstas están caras. Con estos mimbres podéis imaginar que las expectativas de que cuando decidan recomprar, sea en verdad una buena ocasión, sean muy reducidas. Evidentemente hay quien sí sabe reinvertir el dinero de sus accionistas en sus propias empresas a buenos precios,…pero son los menos.

El hecho de pagar dividendos tampoco es necesariamente la panacea. Y en esto Warren Buffett tiene su propia opinión y, como en él es habitual cuando se trata del mundo de la inversión, tiene toda la lógica su planteamiento. Buffett opina que la decisión de repartir o no dividendos debería depender de qué rentabilidad es capaz de conseguir esa empresa por el no reparto en comparación con el que los accionistas pueden lograr. Es bien sabido que Berkshire Hathaway no paga dividendos desde hace muchísimos años, cuando Buffett se hizo con el control. No ha sido una mala política ya que Buffett ha sido capaz de conseguir reinvertir ese dinero a tipos superiores al que hubieran conseguido la mayoría de sus accionistas,…por lo que les ha hecho un favor a todos ellos.

Sin embargo, a la vez que disfruta de estupendas compañías que le pagan unos jugosos dividendos- que naturalmente no rechaza- también tiene excelentes compañías que han sabido recomprar acciones de una manera que genere valor para los accionistas que se mantienen, incrementándoles su participación en una empresa muy buena. Antes de que me digáis que no os he aclarado nada, os diré que lo que pienso que una empresa debería hacer es, por un lado saber qué rentabilidad puede obtener del exceso de liquidez en relación al que pueden obtener sus inversores: dado que actualmente parece que los proyectos de expansión están limitados, es preferible obtener más rentabilidad de ese exceso en otras compañías por lo que deberían darnos ese dinero extra.

Si la empresa realmente está cotizando muy por debajo de su valor intrínseco, entonces es preferible que recompren acciones. No todos los accionistas serán tratados por igual,…salvo que hagan lo que hizo Buffett: establecer de forma transparente el porqué y a qué precio lo haría. En esa situación, quien no quiera mantenerse en una empresa de la que el principal directivo está diciendo- y es alguien que ha demostrado su fiabilidad- que “a esos precios la empresa está barata”, no podrá alegar que se han aprovechado de él y de su ignorancia.

Un anexo: Hace poco tiempo tuve la posibilidad de ser atendido en la Delegación de la Agencia Tributaria en León por dos profesionales que, no sólo me atendieron perfectamente y de una manera totalmente profesional, sino que además se mostraron involucrados en resolver el problema técnico que me había supuesto. Desde aquí quiero agradecer a Rafa y Mª José su interés y su labor. Con funcionarios así, merece la pena trabajar. Yo soy el primero en reconocer que nuestro sector público está sobredimensionado,…pero por supuesto no de gente como ellos. Gracias otra vez y os debo un café.

Un abrazo a todos y hasta el próximo artículo.

Lo más leído