Diez consecuencias inesperadas de la política de tipos negativos


Por mucho que parezca un experimento, la política de tipos negativos impulsada por varios bancos centrales no es ninguna novedad. Lo explica Jim Leaviss, director de renta fija minorista de M&G Investments: “El mundo ha visto antes los tipos de interés negativos. Suiza estableció tipos de interés por debajo de cero para extranjeros en los 70 para ralentizar los flujos hacia francos”. La diferencia entre el mundo de 2016 y el de los 70 es que ahora este fenómeno se ha extendido por todo el mundo, de tal manera que ahora pueden encontrarse tipos negativos en Suiza, Dinamarca, Suecia, la zona euro e incluso en Japón.

En un análisis publicado recientemente por Leaviss en el blog Bond Vigilantes, el experto ha elaborado una lista con diez consecuencias no deseadas de esta política monetaria alejada de la ortodoxia. Se trata de diez observaciones iniciales, dado que el experto planea actualizarlas periódicamente.

1. Penalización a las organizaciones con mucho efectivo disponible

“Para una organización que descansa sobre grandes cantidades de efectivo, los tipos negativos son un coste inesperado. Por ejemplo, las aseguradoras se han acostumbrado a obtener una prima de sus clientes y obtener retornos de ese efectivo invertido. En un mundo negativo, el pronto pago de una prima es una carga sobre los retornos”, afirma Leaviss. Dicho de otra forma, este fenómeno – que afecta a todo tipo de compañías- produce que “los pagadores tardones se conviertan en sus clientes más valiosos”. El experto cree que esto también es válido para el pago de impuestos, y para refutar la teoría se apoya en la reciente decisión del Ministerio de Hacienda en el cantón suizo de Zug de pedir a los contribuidores que retrasaran sus pagos todo lo posible, porque así el cantón podría ahorrar hasta 2,5 millones de francos suizos al año.

2. Penalización a los depósitos.

“Si retiras tu efectivo de una cuenta bancaria y lo guardas en casa, o en una caja fuerte, te puedes asegurar de que el cero será el peor tipo de interés que recibas. También serás inmune a cualquier bail-in de depositantes si el sector bancario tiene dificultades (como en Chipre, por ejemplo)”, afirma Leaviss. Aporta otra anécdota: la compañía japonesa Shimachu ha declarado que las ventas de cajas fuertes se han incrementado en 2,5 veces respecto a hace doce meses.

3. El curioso repunte del dinero “debajo del colchón”.

Leaviss observa que este fenómeno no se circunscribe únicamente a los ahorros de las familias. Por ejemplo, se fija en que recientemente la reaseguradora alemana Munich Re ha empezado a experimentar nuevos servicios, al plantearse seriamente el almacenamiento físico de billetes (empezará almacenando físicamente 10 millones de euros en billetes).

4. Un cortafuegos al canal bancario.

“Si el almacenamiento de efectivo físico altera el mecanismo de transmisión, ¿qué más podrán hacer los bancos centrales para hacer que se vuelva difícil?”, se pregunta el experto. Por ejemplo, en el pasado Mario Draghi ha sugerido la posible retirada del billete de 500 euros, que equivale al 30% del efectivo en circulación.

5. Los bancos podrían construir sus propios muros de contención.

La otra cara de la moneda sería para Leaviss la respuesta de las autoridades bancarias a la retirada masiva de efectivo por parte de otros bancos, fondos de pensiones y aseguradoras. “Parece ser que en Suiza un banco se negó a permitir que un fondo de pensiones retirase una gran cantidad de dinero de su cuenta en billetes. Aparentemente, el Banco Nacional de Suiza (BNS) ha pedido a los bancos que restrinjan ese tipo de pagos, para enfado de la asociación de fondos de pensiones suizos”, comenta el gestor.

6. La aparición de una carga tecnológica y administrativa asociada a los tipos de interés negativos.

En este punto, el experto se refiere a que la irrupción masiva de tipos de interés por debajo de cero ha obligado a numerosas instituciones financieras a tener que cambiar sus sistemas informáticos, alterar los contratos legales y rediseñar la documentación para bonos (por ejemplo, el suelo de los bonos con tipos flotantes).

7. Pérdidas para los bancos españoles.

El pasado febrero, el Euribor a 12 meses retrocedió a terreno negativo por primera vez en la historia. “Los españoles propietarios – que generalmente tienen que afrontar pagos de intereses de las hipotecas, determinados por esta medida, sin suelo en el cero- están viendo que sus costes se están colapsando”, comenta Leaviss. Éste añade que se han dado casos especialmente gravosos, como el de Bankinter, que llegó a ofrecer hipotecas ligadas a los tipos suizos. “En la práctica, el banco está reduciendo el principal en vez de devolver parte del efectivo”, aclara el gestor, que añade que “el sector hipotecario español ha sido citado con frecuencia como una razón para creer que el BCE nunca se iría a terreno negativo”.

8. Encarecimiento de los préstamos en Suiza.

Otro efecto curioso ha sido que, mientras que los tipos se han ido al terreno negativo en Suiza, sus bancos minoristas han incrementado los intereses por la concesión de hipotecas, como una hipotética defensa de sus beneficios y márgenes frente a la penalización del BNS y a la incapacidad de trasladar los tipos negativos a sus propios depositantes. 

9. ¿Es el dinero electrónico la alternativa?

Leaviss explica que, al reaccionar ahorradores y entidades a los tipos negativos retirando billetes de la circulación de forma masiva, la popularidad del dinero electrónico ha vuelto a repuntar. “De todas formas, las economías modernas se están moviendo en general en esta dirección: las tarjetas de crédito, las transacciones por móviles, paypal y la banca online se han desarrollado exponencialmente en los últimos años”, constata el experto.

10. Nueva oleada de TLTROs.

Ésta ha sido la respuesta del BCE para mitigar parte de las consecuencias imprevistas de los tipos de interés sobre los beneficios de la banca, pero también otros bancos centrales han optado por medidas similares, como por ejemplo en Banco de Japón.

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