Diaphanum recomienda en sus primeras carteras modelo un 60% de liquidez y alternativos para el cliente conservador


En Diaphanum Valores no esperan grandes retornos en las carteras salvo sorpresas positivas de la renta variable. Para Miguel Ángel García, las bolsas están valoradas en media histórica y solo tendrán recorrido en la medida en que avancen los resultados empresariales. “No son ningún chollo”, especifica.

Si esto se une a que los bonos están caros, no les queda otra que destinar una parte importante de la cartera a tesorería que, aunque rendirá poco, servirá para preservar el patrimonio. “No te va a dar sustos y te sirve para tomar posiciones en activos que estén a tiro”, reconoce García.

Asimismo, creen que la inversión alternativa de bajo riesgo podrá suplir activos caros o de bajo rendimiento. “Hay que buscar productos de baja volatilidad para mantener controlado el riesgo de la cartera”, admite.

Controlar la volatilidad de las carteras es el objetivo principal de Diaphanum Valores, que construye las mismas en base a este concepto. “No asignamos pesos a cada uno de los activos sino en función de la volatilidad que asumen”, indica. Bajo esta premisa, hoy en día asignan un 60% del peso de la cartera a tesorería y otros activos, un 10% a renta variable, un 12% a bonos de gobierno, un 18,5% a bonos corporativos y un 5% a activos en divisa distinta al euro.

En cuanto al dólar, creen que la subida de tipos podria llevar el dólar a 1,05 euros/dólar, nivel a partir del que empezarían a cubrir los activos denominados en esta divisa. Además, señala, “si llegamos a la paridad nos pondremos cortos de dólar”. Por otro lado, considera que si no es muy duro el Brexit, igual tendrá sentido tener libras en cartera.

Bonos y bolsa caros

En renta fija, aunque los bonos de la Eurozona están caros, no descartan que por las compras del BCE pueda haber algo de valor en los periféricos. Asimismo, podrían apostar con moderación, aprovechando momentos de muy bajas rentabilidades, por posiciones cortas en bonos alemanes a la esperada de una normalización de tipos e inflación.

Dentro de los corporativos piensa que los bonos de grado de inversión están caros y que los de alto rendimiento si son atractivos con una “diversificación adecuada” mediante fondos. 

En bolsa, donde están neutrales, son prudentes por los riesgos políticos y económicos existentes. “Consideramos que la bolsa de EE.UU. mantendrá su buen comportamiento y que la Eurozona puede recuperar”, afirman. La aceleración del crecimiento los resultados empresariales dependerá, según su punto de vista, de la evolución de los bancos y las energéticas. Sectorialmente recomiendan estar bajos en sectores regulados y favorecer al consumo e industriales. “En financieros ir neutralizando evitando bancos con problemas”, determina.

Cartera modelo equilibrada

En cuestión de nombres, su cartera equilibrada, donde el peso en renta variable asciende al 60%, los productos que suman este porcentaje son el MFS Meridian Funds - European Value Fund, el Vanguard SRI European Stock, el Magallanes Iberian Equity, el First Eagle Amundi International, el Schroder ISF US Small & Mid-Cap Equity, el Vanguard US 500 Stock Index y el Robeco Emerging Conservative Equities.

Su exposición a tesorería en esta cartera atesora el 15%, concentrada en el Groupama Entreprises. Por su parte, la asignación a alternativos la distribuye entre el Blackstone Diversified Multi-Strategy, el Deutsche Concept Kaldemorgen y el Lyxor/Tiedemann Arbitrage Strategy.

El resto, en cuatro fondos de renta fija como son el Fonmarch para su parte de exposición a gobiernos y deuda privada, el M&G Optimal Income para la renta fija privada, el Muzinich Short Duration High Yield Fund para bonos de alto rendimiento y el Salar Fund PLC para convertibles.

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